Alerta por ataques a mujeres en avenida Misiones de Oberá

Una mujer denunció que fue abordada por dos sujetos que la intimidaron con un cuchillo y la manosearon, aunque logró escapar y evitó lo peor.
El hecho se registró el último martes, alrededor de las 18, sobre avenida Misiones, entre las calles Paraguay y Colombia de esta ciudad.
Si bien se trata de una zona residencial y muy transitada, a esa hora se registraban intensas precipitaciones y los malvivientes aprovecharon dicha circunstancia. Tampoco fue la primera vez que sucedió un hecho de similares características en la zona, lo que preocupa a los vecinos.
Según la denuncia radicada ante la Comisaría de la Mujer, la víctima reside en inmediaciones a la Plaza Malvinas y se dirigía a un quiosco cercano, cuando fue abordada por dos sujetos, uno de ellos a punta de cuchillo, quien la amenazó y la tomó del brazo.
Le dijeron que se quedara quieta y no grite, o “si no te paso de lado a lado”, según declaró en la denuncia.
Luego comenzaron a manosear sus partes íntimas. Desesperada, la mujer forcejó y logró escapar corriendo hasta su casa, ubicada a una cuadra.
Una vez en su domicilio y en evidente estado de shock, le comentó lo sucedido a su marido, quien dio aviso a la Policía. Posteriormente fue trasladada al hospital Samic.
“Estos tipos andan sueltos por ahí, como si nada, siendo que son un verdadero peligro”, alertó una fuente del caso.
Asimismo, señaló que la víctima logró reconocer a uno de sus atacantes y aportó datos concretos al respecto. En tanto, desde la Unidad Regional II informaron que las actuaciones fueron giradas al juzgado interviniente y aguardan directivas para avanzar en la investigación.

Antecedentes
En los últimos meses se registraron varios hechos de características similares en la zona de avenida Misiones y sus inmediaciones.
Nicol M. (22), por ejemplo, fue asaltada dos veces en la esquina de Roca y Paraguay, a metros de la Escuela 288.
Tras el segundo atraco, registrado el 14 de noviembre pasado, la joven charló con El Territorio y relató que “la primera vez pude correr y meterme a una casa, pero el ladrón se quedó escondido en la esquina, llamé a la Policía y lo detuvieron. La segunda vez fue exactamente en el mismo lugar, pero lo único que alcancé a hacer fue tirar mi celular envuelto en un abrigo por la ventanita de un kiosco para que no me roben”.
Reconoció que si bien no llegó a ver un arma de fuego, el malvivientes hizo el gesto de sacar un elemento del bolsillo.
Consultados al respecto, vecinos de la zona se mostraron preocupados por los reiterados hechos de inseguridad, al tiempo que mencionaron que son habituales los robos a mujeres, varias de las cuales fueron abordadas cuando se dirigían o volvían de caminar en la plaza Malvinas.

El Territorio.