Bajo protocolo, dieron el último adiós al camionero fallecido por Covid-19 en Misiones

Ayer se dio a conocer sobre el fallecimiento del cuarto infectado de Covid-19 en Misiones, convirtiéndose así, en la primera víctima fatal de coronavirus de la provincia.

Luego de ocho días internado en el Hospital Samic de Oberá, el camionero oriundo de San Vicente murió a las 21:30 de ayer, jueves lo que fue confirmado por las autoridades provinciales que activaron el protocolo para el traslado del cuerpo.

El empresario fúnebre de la empresa encargada de trasladar el cuerpo de Oberá a San Vicente, Roberto Nolasco, en diálogo con un medio posadeño, comentó que el procedimiento fue cuidadosamente coordinado por la empresa, el intendente y las autoridades policiales, desde un principio cuando “avisaron a las 21 y 50 de su deceso a través del director del hospital. Fue ahí cuando me comunique con los hijos del fallecido para comunicarles que íbamos a realizar en el servicio fúnebre de su padre” detalló.

Una vez informados acerca del fallecimiento de su padre “se les ofreció dos opciones, la inhumación o la cremación. Sus hijos me dijeron que en su familia nunca se habló de un pedido de ser cremados, por tanto optamos por la inhumación” destacó.

En cuanto al procedimiento del traslado del cuerpo, mencionó que “el personal de la empresa fue con los instrumentos correspondientes, con la protección debidamente cuidada, con los trajes que corresponden para estos casos y una vez finalizada la inhumación estos fueron incinerados”. Además agregó que “el proceso se llevó en la cochería de la ciudad de Oberá, donde llegó en el féretro el ataúd hasta el hospital y los encargados de morgue del hospital lo colocaron dentro de la bolsa correspondiente y lo pusieron en un ataúd metálico”.

Una vez que los empleados del servicio fúnebre llegaron a la ciudad de Oberá, “desinfectaron nuevamente el ataúd y lo cargaron en la unidad de traslado”. Para evitar el contagio por contacto. Roberto mencionó que “los guantes que utilizaron se pusieron en una bolsa y para reemplazarlos por nuevos guantes”.

Finalmente, una vez que el cuerpo llegó a San Vicente “aproximadamente a las 3:15 a.m, porque 3:30 fue inhumado el cuerpo del vecino. Un móvil de la comisaría de San Vicente lo esperaba en la rotonda de nuestra Ciudad donde los familiares, los hijos del señor lo acompañaron hasta el cementerio”.

El último adiós de sus hijos, lo hicieron “permaneciendo aproximadamente a 30 o 40 metros de la fosa y una vez que se tapó la fosa y mis empleados se retiraron del lugar, la policía le autorizó a los familiares para que se acerquen a la fosa, depositaron una ofrenda en la fosa de su padre y de ahí procedieron a hacer los rituales religiosos”. Además agregó que para el pueblo de San Vicente “donde se conocen entre todos, fue muy triste no poder despedir al vecino”.

El Territorio.