De Oberá a Bariloche: tras la meta de la Ingeniería Nuclear

Se preparó dos meses para la mesa de examen y se suspendió, pero rindió en forma virtual y le confirmaron que será el segundo obereño en estudiar Ingeniería Nuclear en el Instituto Balseiro en Bariloche. Francisco Szmandiuk (21) estudió enero y febrero, dejó las vacaciones, salidas y todo lo que tiene el verano para concentrarse en la evaluación de ingreso. Pero la cuarentena no le permitió rendir en marzo. Recién en agosto rindieron virtualmente y al comienzo de septiembre le llegó el email que le confirmaban la admisión para estudiar en la prestigiosa institución.

“El martes a la tarde revisando el mail, me encuentro con esa sorpresa, le aviso a mi madre, donde decía que fui admitido a la carrera de Ingeniería Nuclear en el Instituto Balseiro”, relata Francisco en diálogo con El Territorio.

Para poder ingresar a la entidad educativa se necesita cumplir con una cierta cantidad de requisitos; en principio cursar dos años de una carrera de ingeniería o de física, que justo estas materias tienen los que demanda el Balseiro y que la toma como básicas, porque no dictan materias del ciclo básico, sino que son especializaciones y carrera de grado. “En la Facultad de Ingeniería cursé dos años y la mitad de este, la carrera de Ingeniería Electromecánico”, explicó sobre cómo se preparó para avanzar con su sueño.

El 12 de agosto fue el examen escrito. Según Francisco, tenía conocimiento que había entre 170 y 175 jóvenes que estaban rindiendo la evaluación escrita, pero no sabían cuántos habían pasado la primera instancia y luego fueron diez días de entrevistas. Está confirmado que será parte del Instituto, pero no sabe cuándo será la práctica, entiende que se realizarán las primeras clases virtuales. “Todavía no hay novedades de clases presenciales, pero si no se da en los próximos meses las novedades sobre ese sistema, comenzarían las clases virtuales”.

El joven curso sus estudios en la Epet N° 3, en la que fue abanderado. “La ingeniería la conocí cuando iba a la secundaria, los profes en las charlas extras en el aula o en el recreo nos contaban cómo era estudiar energía, además qué posibilidades laborales hay y nos recomendaban el Balseiro”, recordó.