El docente misionero que acosaba a menores por internet se declaró culpable y aceptó 14 años de cárcel

Sergio Daniel González (45), el docente misionero acusado de haber utilizado internet para captar chicos y adolescentes con fines sexuales, se declaró culpable y aceptó ser condenado a 14 años de prisión. Fue en el marco de un juicio abreviado por el primer caso que le abrieron al obereño.

Sergio Daniel González (45), el docente misionero acusado de haber utilizado internet para captar chicos y adolescentes con fines sexuales, se declaró culpable y aceptó ser condenado a 14 años de prisión. Fue en el marco de un juicio abreviado por el primer caso que le abrieron al obereño.

Cuando el Tribunal Penal Dos de Posadas homologue el acuerdo sellado entre el Fiscal Martín Rau y el defensor particular del imputado, Ramón Grinhauz, se convertirá en una de las primeras condenas por grooming en la Argentina.

Y el final del proceso tuvo otra particularidad: el uso de las videollamadas por la pandemia del coronavirus. Tablet mediante, González se conectó desde el presidio donde está con la sede de la Fiscalía del Tribunal. En la dependencia judicial estaban Rau y Grinhauz, quienes tras escuchar el consentimiento del docente, firmaron el acuerdo.

El grooming consiste en el uso de medios digitales (en este caso la red social Facebook) para captar a menores de edad con fines sexuales.

El docente aceptó haber cometido “grooming” en concurso con corrupción de menores y distribución de pornografía infantil.

Rau fue el fiscal que investigó el caso y quien ahora le pondrá el punto final con el acuerdo.

González fue denunciado por la madre de un estudiante de Posadas al que el hombre no llegó a abusar. El caso se disparó el 30 de agosto del 2015, cuando la mamá empezó a seguir los chats de su hijo adolescente con dos personas: una supuesta chica y un hombre. Las dos cuentas eran administradas por el acusado. La seductora muchacha no existía: era una trampa ideada por el docente para acercarse al estudiante y tener contacto físico con él. “Anita” y “Juan Martín” se hacía llamar para hacer de las suyas.

Un año después,  González volvió a ser noticia. En su PC encontraron fotos y charlas que él mantuvo con distintos menores de edad a los que habría intentado someter sexualmente. Le iniciaron una nueva causa y le dictaron la prisión preventiva. Estuvo preso en una dependencia policial hasta que le concedieron el arresto domiciliario por una grave enfermedad que padece. Pero esa causa tuvo un muro infranqueable: las supuestas víctimas de González nunca fueron identificadas.

Cuando cesó la prisión domiciliaria, el profesor de música pudo moverse libremente por la Zona Centro. Sin embargo, reincidió. El domingo 15 de septiembre de 2019, lo volvieron a arrestar cuando intentaba engañar a un adolescente de 15 años de la localidad de 25 de Mayo. El padre del joven había hecho una denuncia porque el docente se había hecho pasar por una chica para contactar al menor. Se abrió entonces una nueva causa, que sigue en trámite. González operaba bajo los seudónimos de “Laura” y “Ramiro”.

Fue el final de sus andanzas.

Noticias del 6.