Oberá celebra su 92° aniversario y el Día de la Independencia

La Capital Nacional del Inmigrante festeja un nuevo aniversario de fundación ocurrida en 1928. Coincidentemente con el Día de la declaración de la Independencia Argentina. Con un acto llevado adelante en el corazón de la ciudad, se celebraron estas dos fechas significativas para toda la comunidad.

Enmarcados en un contexto especial por la pandemia, la ceremonia tuvo su cuota emotiva, como cada 9 de Julio, la ciudad se vistió de Fiesta para conmemorar dos acontecimientos fundamentales para la comunidad.

La ceremonia fue encabezada por el Intendente de la Ciudad de Oberá, Dr. Carlos Alberto Fernández, quien estuvo acompañado de los diputados Omar Olsson y Rafael Pereyra Pigerl en representación del Gobierno provincial; el Presidente del legislativo local Santiago Marrodán y todos los integrantes del cuerpo, además de la Defensora del Pueblo Patricia Nittman, fuerzas de seguridad con asiento en la ciudad e integrantes del ejecutivo municipal y la Federación de Colectividades.

Los 204° aniversario de la declaración de la Independencia Nacional y el 92° aniversario de la Fundación de Oberá ocurrida en 1928 cuando un grupo de vecinos colocaron la piedra fundacional en el corazón de la plaza San Martín.

En este sentido, el Alcalde fue el encargado de pronunciar un discurso referido a la fecha, y expresó “ambos acontecimientos, más allá de sus particularidades, tienen que ver con ese deseo tan propio de la condición humana: el deseo de Libertad. Es verdad que en nombre de la libertad se han escrito muchas páginas de la historia.

Sin embargo, las que fueron inscriptas por los pro-hombres de Mayo, por San Martín, Belgrano, Güemes, Andresito y otros más; y lo que vivieron nuestros pioneros, llegados de tierras lejanas donde dejaron todo para embarcarse en la odisea de empezar de nuevo, remiten  a la esencia misma de nuestra Argentinidad”.

La ceremonia fue coordinada por la Comisión de Fiestas Cívicas y Populares, encabezada por la Prof. Susana Trondle y solamente contó con la presencia de las autoridades antes mencionadas y otros representantes de instituciones intermedias y de la comunidad religiosa que conviven en la ciudad.

La misma se desarrolló en un principio bajo una pesada niebla que de a poco fue desapareciendo y dando lugar a los rayos del sol.