“Pedimos a la sociedad que no nos discrimine porque nos afecta mucho”

Durante más de un mes se capacitaron para familiarizarse con los protocolos de actuación en el marco del COVID-19. Médicos, enfermeros, camilleros, personal de admisión y el resto de los trabajadores de los hospitales se prepararon para hacer frente a la pandemia.

Quizás por eso, según contó la jefa del Departamento de Enfermería del SAMIC de Oberá, Marta Diello, “no nos tomó por sorpresa cuando (la semana pasada) recibimos el primer paciente con COVID-19”, el mismo hombre que este jueves pasó a ser la primera víctima mortal en Misiones.

Pero nada preparó a estos trabajadores de salud a hacer frente a la discriminación de la sociedad por cuidar la salud de los enfermos.

En diálogo con un medio posadeño, Diello confió que las enfermeras que atendieron durante una semana al paciente fallecido y que continúan a cargo de la atención de su esposa, también positiva para coronavirus, reciben contención psicológica.

Profesión de riesgo

“Tenemos una profesión de riesgo donde la salud mental es muy importante, en la actualidad, por ejemplo, tienen acompañamiento psicológico las personas que estuvieron con ambos pacientes; porque una cosa es hablar desde afuera y otra muy distinta es cuando te toca estar ahí, sabiendo que el contacto con tu familia no será el mismo. Le pedimos a la sociedad que no discrimine a los profesionales de la salud”, solicitó

Según indicó, “hoy nuestros enfermeros están siendo discriminados, algunos cuentan que cuando usan algún medio de transporte sienten que la gente los mira desde lejos, no se acercan a ellos por temor a contagiarse. Obviamente eso los afecta, por eso es muy importante el acompañamiento y apoyo de los psicólogos”, explicó.

Pese a que muchos señalan que los profesionales de salud están hoy en la trinchera de la pandemia, para la jefa de Enfermería no es así  porque “estar en la trinchera es estar guardados y nosotros estamos al frente poniendo el pecho a las balas, pero con profesionalidad, usando todos los medios de bioseguridad para protegernos y así proteger a la comunidad”.

“Se pusieron al hombro la pandemia”

En contraste al bajo estímulo económico (sueldos muy bajos), Diello destacó que en el hospital se trabaja mucho en la motivación y reconocimiento de la labor diaria de los trabajadores del sector, “para que este sea un lugar en el que quieran estar, aunque la paga no sea mucha”.

Admitió satisfacción con su vocación y por estar al frente del grupo de enfermeros del SAMIC de Oberá, que son alrededor de 200 profesionales, “veo la actitud de estos colegas, la apertura para aprender nuevas cosas, al cambio, a dar lo mejor de sí en esta situación, la verdad es que me llenan de orgullo. Puedo decir que enfermería se puso esta pandemia al hombro y no tiene ningún problema en atender a quien sea en este hospital”.

“Tenemos miedo pero estamos preparados”

Según indicó, el equipo de enfermería del SAMIC de Oberá comenzó a prepararse hace más de un mes. “Gracias a Dios contamos con una enfermera especialista en control de infecciones y un médico infectólogo por lo que estas personas se dedicaron completamente a esta tarea: primero que no faltara ningún medio de protección para nadie, no sólo para los enfermeros, sino para todo el equipo: médicos, camilleros, los que limpian… y se capacitó a todo el equipo”, contó.

Recordó que también con medidas tomadas a tiempo desde la dirección se pudo reestructurar los servicios del hospital de tal manera de tener una entrada exclusiva para los pacientes COVID-19, para que no se cruzaran con las otras personas que concurren al nosocomio.

“Otra gran ventaja que tuvimos es el edificio nuevo, que todavía no estaba habilitado, y que tiene todo lo necesario, incluido presión negativa en la sala de aislamiento que nos permite trabajar con el más alto estándar. Desde enfermería puedo decir que sí tenemos miedo, pero a todos los veo muy aplomados, ninguno salió a correr y eso es digno de felicitar… de hecho recibimos la felicitación del ministro Oscar Alarcón y del señor Gobernador (Oscar Herrera Ahuad) porque fue uno de los hospitales que mejor enfrentó este primer caso”, recordó.

La jefa del Departamento de Enfermería del SAMIC de Oberá indicó que también se capacitó a las empresas funerarias en el protocolo sobre el manejo de los cadáveres.

“Lamentablemente, la situación en que ingresó el señor (cuarto caso confirmado de COVID-19 en Misiones) y lo que veníamos viendo día a día nos hacía prever este desenlace, así que también fuimos trabajando de antemano todo el circuito donde iba a ir, cómo se iba a preparar, no necesitamos improvisar nada”, contó.

Protocolo para volver a sus casas

La jefa del Departamento de Enfermería del SAMIC de Oberá, Carmen Diello, confirmó que los enfermeros que trabajan en atención de pacientes con COVID-19 lo hacen en forma exclusiva. Fueron elegidos por destacarse en el manejo de la bioseguridad, “también tuvimos en cuenta que no tuvieran niños pequeños para que pudieran mantener un aislamiento prudencial en sus casas con sus familias”.

Contó que utilizan una vestimenta especial para atender a los pacientes de COVID-19 en lo que llaman la zona sucia, y cuentan con otra vestimenta para la zona limpia.

Cuando van a salir del SAMIC, tienen un lugar donde se bañan. En el hospital queda la ropa especial que se descarta, ellos salen con su ropa de calle totalmente desinfectados. Y cuando llegan a sus casas hacen el mismo proceso (se bañan y se cambian de ropa).

A todos ellos se les hizo ayer el hisopado para descartar contagio del virus, como medida de prevención.

Para Diello, Misiones no tiene suficiente cantidad de enfermeros

Marta Diello, que integra la comisión directiva del Colegio de Enfermería de Misiones, señaló que “no hay suficientes enfermeros en Misiones, roguemos a Dios que esto no se complique”.

Según confirmó, no llegan a 4.000 los enfermeros matriculados en Misiones “y la OMS recomienda un enfermero cada mil personas, nosotros estamos muy lejos. Antes de esta pandemia, en el Colegio estábamos teniendo bajas de matrículas todos los meses de profesionales que se van a ejercer a otras provincias o a Paraguay. También están los que optan por trabajar en una fuerza pública, pero dejan de prestar servicio en hospitales y clínicas porque nuestro salario es muy bajo”.

Sueldos muy bajos

Según remarcó, los enfermeros “cobramos menos que un empleado de comercio, sin desmerecer a estos trabajadores. Hasta hace un mes, la hora técnica de enfermería, o sea las horas extras que hacemos, nos pagan menos que la hora de una empleada doméstica”.

Diello destacó que es un recurso humano que requiere un mínimo de tres años de formación, “ya no hay auxiliares de enfermería porque sí o sí hoy se pide el título de enfermería, de tres añosLa formación de un licenciado en enfermería tiene más horas que la carrera de medicina y, además, la mayoría tiene una especialización… por lo que la cantidad de tiempo que cada uno invierte en formación es muchísimo. Si pensamos en el sueldo, podemos decir que la enfermería es una profesión para los que tienen mucha vocación”.

Recordó que la Provincia aumentó un 40% desde marzo el valor de las guardias activas, “como llama a las horas extras, el que no hace estas horas extras no verá ningún plus salarial”.

A su entender, la profesión de la enfermería no tiene aún un verdadero reconocimiento. “Es una profesión que se creó bajo el ala médica y todavía cuesta su reconocimiento. Misiones tiene institución de formación, por lo que si tuviéramos un buen sistema de contratación no se irían a ejercer a otros lados”, lamentó.

Según indicó, un enfermero trabaja un promedio de 16 horas diarios “en este hospital el 90% de las enfermeras tienen doble empleo y las que no, hacen horas extras en el hospital para poder cobrar un sueldo que les permita tener una vida digna”.

Primera Edición.