Sin recurrir a fotomultas, Oberá consiguió un tránsito ordenado

Las fotomultas siguen generando polémica en las distintas localidades de la provincia, principalmente en aquellas situaciones en las que conductores -que jamás fueron notificados de las infracciones- se enteran de que deben pagar altos montos de dinero al momento de renovar la licencia de conducir.

Es que si bien siempre se planteó que los radares (fijos o móviles) se utilizaban para hacer prevención, hay casos que por el lugar de localización se induce a las infracciones con fines recaudatorios, no cumpliendo con la principal finalidad que es evitar tragedias.

No obstante, hay localidades que siguen un ordenamiento del tránsito sin la necesidad de instalar los radares. Es el caso de Oberá, que aunque creció a pasos agigantados, posicionándose como la segunda ciudad más urbanizada de la provincia, aún no tiene en sus arterias las conocidas fotomultas. Desde la comuna apelan en primer lugar a la concientización y capacitación, además del uso de otras herramientas como los controles en ruta y la semaforización.

Esto se da pese a que la ciudad se fue expandiendo también territorialmente, por lo que las rutas que la rodean (nacional 14 y provinciales 103 y 5) no sólo funcionan como accesos sino también como nexos con importantes conglomerados de viviendas y comercios.

Aunque no se descarta una futura colocación de cinemómetros, actualmente la comuna registra un bajo nivel de accidentes viales sin su utilización. Es que aunque hay puntos críticos –como el acceso al mayorista por ruta 14–, desde la Dirección de Inspección General y Tránsito se trabaja junto a la Policía de la Provincia realizando los controles pertinentes, priorizando la línea de la prevención.

Herramientas
En diálogo con El Territorio, Guillermo Correa, director de Tránsito municipal, indicó: “No diría que no hay accidentes, porque hay mucha gente que no respeta la velocidad, como pasa en la autovía, o pasa los semáforos en rojo, pero sí puedo decir que se trabaja mucho en evitarlos, y para eso se apela muchísimo a la concientización de lo que se debe hacer y lo que no”.

“Uno de los puntos críticos es cuando giran en U sobre la ruta para entrar al supermercado El Cóndor. Saben que no se puede girar en U y que es una maniobra peligrosa y lo hacen igual. Entonces lo que se está haciendo son controles conjuntos en el lugar, entre la Policía y los inspectores, concientizando a los conductores de que deben ir hasta la rotonda para dar la vuelta”, ejemplificó.

Asimismo, desde la comuna apuntan constantemente a la construcción de colectoras y puentes peatonales para el traspaso sobre la ruta, para prevenir posibles accidentes.

Otra de las herramientas con las que cuenta en gran medida Oberá es el semáforo. “Bien usado el semáforo ayuda, cuando está bien pensado al momento de ponerlo ordena el tránsito. Si está mal usado trae contratiempos”, adujo Correa.

Y seguidamente añadió: “Todas las herramientas son buenas, pero siempre hay que trabajar en la concientización. Incluso la multa, la fiscalización, en su medida justa es importante y sirve. Pero es la última herramienta que tenemos, primero trabajemos en la prevención”.

Consultas
Correa afirmó que en la actualidad “Oberá no tiene firmado ningún convenio para la colocación de cinemómetros”, como sí ocurre en otras comunas.

No obstante, hay mucha gente que llega a la Municipalidad con multas desde otras localidades u otras provincias para consultar si se deben pagar o no.

“Nosotros les decimos que se fijen si el número de serie del aparato que aparece en la multa está en la página de la Agencia Nacional de Seguridad Vial como homologado. Si es así, quiere decir que la Agencia constató el lugar de colocación y el funcionamiento del aparato, por lo que la multa está bien. Pero pasaban casos, por ejemplo de Entre Ríos, donde ni siquiera le daban un lugar para defensa o descargo del multado”, expresó.

Al tiempo que reflexionó: “Creo que no se debe demonizar la herramienta en sí, porque utilizada como corresponde puede tener buenos resultados, así como cualquier herramienta. El tema es la forma de uso, que muchas veces tuvo fines recaudatorios. Entonces hoy la gente ya desconfía y aunque haya cometido la infracción va a pensar que quizás es solo con fines de recaudación. Por eso es importante tener en cuenta que los aparatos estén homologados por la Agencia Nacional, porque es justamente ese el trabajo que vienen llevando a cabo, tratando de que los cinemómetros sean realmente para evitar accidentes”.

El Territorio.