“Acá contamos con lo mejor que hay en el país humana y tecnológicamente”

En el fondo del predio la pala de una retroexcavadora empuja la chatarra acumulada por años; en el frente un perito de Gendarmería Nacional ingresa a revisar el pozo ciego; en el corredor circula el escáner y a metros se preparan los canes especializados en búsqueda de restos óseos.

En su segundo día consecutivo continuó ayer el allanamiento, inspección y excavación de la comisaría de Dos de Mayo en busca de pistas sobre el paradero de Mario Fabián Golemba (27), visto por última vez el 27 de marzo de 2008.

Ese día, el joven agricultor salió de su casa en Picada Indumar, Dos de Mayo, para una consulta con una nutricionista en Oberá, ya que era delgado y quería aumentar unos kilos.

Alrededor de las 10.30 fue atendido por la profesional obereña, tras lo cual envió mensajes de texto a su mamá y a su novia Angélica. El último texto fue enviado a las 14.43, cuando avisó que llegaría de tardecita. Nunca más supieron nada de él. Fue como si se lo tragara la tierra.

Trece meses más tarde, en abril de 2009, dos detenidos que en ese entonces estaban alojados en la Unidad Penal II de Oberá declararon que la noche del 27 de abril de 2008 vieron a Golemba esposado en la comisaría de Dos de Mayo, donde también lo golpearon.

Dichos testimonios fueron incorporados al expediente que se tramitaba en el Juzgado de Instrucción Uno de Oberá, pero el juzgado subestimó la hipótesis de la responsabilidad policial y los uniformados que estuvieron de guardia aquella noche ni siquiera fueron citados.

Pero el año pasado el expediente pasó al fuero federal y gracias a la incorporación de la figura del testigo protegido, varias personas se animaron a hablar y apuntaron a la comisaría de Dos de Mayo. 

Uno de cinco allanamientos

Según averiguó El Territorio, de los testimonios de identidad reservada surgió que Mario Fabián Golemba habría sido asesinado por policías y sepultado en el predio de la dependencia policial.

En consecuencia, el caso pasó a investigarse como “desaparición forzada de persona” y último el miércoles la jueza federal de Posadas María Verónica Skanata ordenó el allanamiento de la Comisaría de la Mujer de Dos de Mayo, dependencia que funciona en el mismo predio de la Seccional Primera.

La Policía Federal, con base en Buenos Aires, aportó el cuerpo de canes para la búsqueda.

Al momento de la desaparición de Golemba no existía la Comisaría de la Mujer, pero se sospecha (por el relato de testigos) que los restos de la víctima habrían sido sepultados debajo o en cercanías de donde se construyó la dependencia más nueva. 

Más allá del aporte de los testigos, la Justicia Federal también dispone de profesionales de gran experiencia y equipamiento de última tecnología, como un escáner que identifica restos enterrados.

Por ello, tras las primeras exploraciones y excavaciones en el exterior, también se prevé escanear el interior de la dependencia policial.

Además, en caso de no obtenerse un resultado positivo, ya se ordenó otros cuatro allanamientos en diferentes puntos de la zona Centro, según confirmó este diario.

“Este es el primer allanamiento y surge de varias testimoniales. Lo que puedo decir y asegurar a la sociedad es que el grupo que está trabajando, ya sea de Gendarmería como de Prefectura y Policía Federal, es del más alto rango a nivel nacional e incluso internacional. Por ejemplo, de Gendarmería están trabajando dos geólogos y un antropólogo que escanean con equipos de alta tecnología. Además participan licenciados en criminalística y profesionales capacitados en el exterior”, subrayó Rafael Pereyra Pigerl, querellante que representa a la familia Golemba.

Grandes avances

En diálogo con El Territorio, el letrado ponderó el aporte del cuerpo de canes de la Policía Federal, con base en Buenos Aires, con experiencia en los casos más trascendentes de búsqueda de personas a nivel nacional.

También están a disposición buzos tácticos de Prefectura Nacional con equipamiento de última tecnología. Asimismo, Pereyra Pigerl valoró el aporte del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (Sifebu), dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación.

“Todos ponen lo mejor de sí y quieren llegar a la verdad. Incluso el subjefe de la Policía de Misiones se puso a disposición, y la logística cuenta con máquinas de una empresa privada y de la Municipalidad. Es decir que se cumplen con todos los pedidos de la Justicia federal para hacer el mejor trabajo posible”, remarcó.

Y subrayó que “acá contamos con lo mejor que hay en el país humana y tecnológicamente. Profesionales con mucha experiencia en varios casos trascendentes, con sobrada capacidad y absoluta seriedad. Están previstos varios allanamientos y pretendemos buscar en todos los lugares indicados por la fiscalía federal”.

Si bien tanto Pereyra Pigerl como Eliezer Golemba, hermano de Mario, se excusaron de brindar detalles que puedan frustrar diligencias procesales, el querellante destacó que “en la causa federal se avanzó como nunca antes”.

En tanto, con relación al allanamiento de la comisaría de Dos de Mayo, destacó que “la inspección fue importante porque nos permitió constatar que la descripción dada por los testigos que ubican a Mario en ese lugar tienen sustento, según la visión de la querella”.

“Es importante saber dónde está Mario, pero también qué pasó y avanzar penalmente”, remarcó.

El Territorio.