Acusado de matar a Héctor Rodríguez ya estuvo detenido por otro asesinato

Por estas horas, en el barrio Evita, de Villa Bonita, municipio de Campo Ramón, se impone la tristeza por el homicidio de Héctor Gonzalo Rodríguez (17), ultimado de una puñalada en el pecho durante la madrugada del último sábado.

El chico era conocido de todos, al igual que los otros dos implicados, su primo Alberto Omar U. (20) y Santiago Rafael L. (19), quienes también resultaron con heridas de diversa consideración, aunque se hallan fuera de peligro.

Incluso, el sábado a la tarde el joven de 19 años fue dado de alta y quedó alojado en la comisaría de Villa Bonita. En tanto, al cierre de esta edición el muchacho de 20 continuaba internado en el Hospital Samic de Oberá con custodia policial, según lo dispuesto por el Juzgado de Instrucción Dos de Oberá. Si bien por el momento los dos sobrevivientes están bajo la lupa de la Justicia, para la familia de Rodríguez quien comenzó la gresca fue Santiago Rafael L.

En diálogo con El Territorio, Elsa Miranda (61), la abuela paterna que crio al chico asesinado, contó que el viernes su nieto se acostó temprano porque el sábado quería viajar a Oberá para visitar a su mamá.

“Pero ya de madrugada vino el primo (Alberto Omar U.) para pedirle que le acompañe a la casa porque tenía miedo de cruzar por lo de Rafael L., porque siempre causa problemas. Mi nieto fue con el primo y por el camino el otro les salió con cuchillo. Es mentira que fue una pelea de bandas, como dijo la Policía”, detalló Miranda.

Y agregó: “Mi nieto tenía toda la vida por delante y le mataron por defender del otro al primo”.

Asimismo, recordó los antecedentes penales del presunto asesino, quien hace tres años -siendo menor- fue imputado por homicidio.

Grave antecedente

Precisamente, en febrero de 2018 Santiago Rafael L. fue detenido por el asesinato de Aníbal Dos Santos (41), quien agonizó una semana en el Hospital Ramón Madariaga de Posadas debido a un traumatismo de cráneo que le costó la vida.

Todo comenzó el sábado 27 de enero del 2018 en la plaza central de Villa Bonita, ocasión en la que la víctima recibió un botellazo en la cabeza que le produjo una lesión irreversible que derivó en su deceso, registrado el 4 de febrero del mismo año. Horas después se realizó en el mismo nosocomio la ablación y donación de sus órganos.

Las pesquisas del caso determinaron que en un momento dado, tras un partido de fútbol, se produjo una gresca y Dos Santos fue impactado por una botella de cerveza que fue lanzada por Santiago Rafael L., el mismo que el último sábado habría matado a Rodríguez de un puntazo en el pecho.

En primera instancia el acusado, que aún era menor de edad, se dio a la fuga con intenciones de cruzar al Brasil, donde tiene parientes. Pero dos días después fue detenido y puesto a disposición del Juzgado Correccional y de Menores de Oberá, órgano que dispuso que fuera entregado a sus progenitores para guarda y cuidado.

Pero días más tarde, tras el deceso de Dos Santos, el mismo juzgado ordenó su demora y al arribar al domicilio su madre le dijo a la Policía que el chico se había vuelto a escapar.

Fue así que se inició un intenso rastrillaje de la zona y se logró la recaptura del entonces menor de edad.

Ante la consulta de este matutino, una fuente judicial recordó que Santiago Rafael L. fue imputado por homicidio preterintencional (involuntario), permaneció seis meses en el Correccional de Menores de Posas y luego recuperó la libertad.

Pero aquí no terminan sus antecedentes penales, ya que luego fue procesado por el robo de una moto.

Indagarán a los lesionados

Con relación al homicidio de Rodríguez, los tres implicados eran vecinos en el barrio Evita.

Alrededor de las 3.10 del sábado la comisaría local tomó conocimiento de una gresca con lesionados de arma blanca, por lo que una patrulla se dirigió al lugar y constató que la víctima se hallaba sin vida.

También constataron que otros dos jóvenes resultaron heridos de gravedad. Alberto Omar U. fue trasladado en ambulancia hacia el Hospital Samic de Oberá, mientras que un particular acercó a Santiago Rafael L. al mismo centro asistencial.

En el lugar, personal de Criminalística de la Unidad Regional II incautó dos machetes y un cuchillo.

La médica policial en turno, Mariana Rippel, certificó que el cadáver de Rodríguez “presenta herida penetrante de 3 centímetros de longitud en región torácica anterior, espacio intercostal izquierdo, sin signos vitales”.

El sábado al mediodía el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial de Posadas para la autopsia de rigor, que se concretaría en la jornada de hoy.

Se prevé que esta semana el juez de Instrucción Dos, Horacio Alarcón, cite a indagatoria a Santiago Rafael L., quien permanece alojado en la comisaría de Villa Bonita. Una vez que reciba el alta médica también será indagado Alberto Omar U., primo de la víctima.

El testimonio de los citados, más el aporte de posibles testigos, permitirá definir las responsabilidades del caso.

Mientras tanto, la familia del fallecido insiste en que el chico y su primo se defendieron.

“Rafael L. ya mató a un hombre cuando era menor y acá en el barrio siempre anda haciendo problemas, la Policía sabe eso, pero dijeron que fue una pelea entre bandas y eso no es cierto”, remarcó Ricardo Miranda, tío del fallecido.

Tragedia anunciada

Las circunstancias del deceso de Rodríguez generaron enorme pesar en Villa Bonita, una comunidad asolada por delitos contra la propiedad, el consumo de drogas y las constantes grescas, como se evidencia al revisar la crónica policial.

Pero además, según hicieron trascender varias voces, en la madrugada del último sábado la comisaría local fue alertada por una serie de incidentes en el barrio Evita, aunque la Policía no acudió al llamado.

El Territorio accedió a una serie de mensajes de WhatsApp que corroboran el requerimiento a la policía, antes del deceso del menor. Incluso, en el grupo “Seguridad Villa Bonita” se dejó constancia de la inacción de la comisaría.

“Buenas noches. Disculpe que lo moleste, si puede enviar a unos agentes a barrio Evita por ruidos molestos de moto y música alta. Si vienen, no vengan con las luce encendidas, disculpe, no soy quién para decirle cómo hacer su trabajo pero estos pibes son unos hdp y ven luces o escuchan ruidos del móvil y desaparecen para el yerbal de Moiziuk. Desde ya muchas gracias”, escribió una vecina al Whatsapp de la comisaría, a las 0.47 del sábado.

Llamativamente, el mensaje fue respondido escuetamente a las 2.42: “Buenas noches señora, si mañana puede hacercarse (sic) a la comisaría para realizar una denuncia”.

En este contexto, tras el fatal desenlace, la misma vecina se expresó en el grupo de seguridad: “Escribí al WhatsApp de la comisaría alertando por ruidos molestos de motocicleta y música muy alta. A lo que me contestaron realizar la denuncia en la dependencia, casi dos horas después”.

“A lo que voy y pienso, es que por la tardanza en responder no vinieron a ver ese alerta, siendo que tal vez se podría haber evitado esa muerte”, lamentó.

El Territorio.