Cámaras empresarias de Misiones a favor de avanzar hacia una exigencia de la vacuna

El planteo que hizo este martes el presidente de la UIA, Daniel Funes, respecto a no pagar salarios a quienes no vuelvan a la presencialidad por no vacunarse, supuso una fuerte adhesión de las cámaras industriales de Misiones, aunque con tono más “conciliatorio”.

Así se desprendió de un sondeo informal de PRIMERA EDICIÓN, donde, la industria forestal representada por el secretario general del Sindicato Obrero de la Industria Maderera (SOIMA), Domingo Paiva, y Román Quieroz, actual presidente de la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná, se mostraron “de acuerdo que todos se tienen que vacunar”.

“La gente mayor de 60 años tiene derecho a no ir a trabajar si no está vacunada y ese grupo es una carga salarial. Hay gente que no se ha presentado a sus lugares de trabajo hace año y medio y que declaran que no se quieren vacunar. Eso me parece que no se puede hacer cargo el empleador”, enfatizó Queiroz.

Masivo
“Un alto porcentaje de trabajadores forestales decidió vacunarse contra el COVID-19. Muchos esperan la segunda dosis según corresponda. En nuestro sector se ha hecho un buen trabajo de concientización”, fueron, en tanto, las declaraciones de Domingo Paiva a la 89.3.

Ambos puntos de vista, sobre las medidas que habría que adoptar en los casos de personas que no quieren vacunarse, son a favor, aunque Paiva fue por el “convencimiento” y Queiroz por la necesidad de “obligar al que se opone por oponerse. Nosotros estamos totalmente de acuerdo con los planteos de la UIA”, remarcó. No obstante, los dos coincidieron en que, en el sector hay una muy buena tasa de vacunación.

Por su parte, Nicolás Dei Castelli, presidente de la Cámara de la Construcción mostró su aprobación a las campañas de vacunación masiva, porque “es la forma de dar un corte a esta pandemia”.

Dei Castelli explicó asimismo que junto a la UOCRA se realizaron campañas de vacunación con alto porcentaje de adhesión. “Aunque hay casos, realmente son muy pocas las personas que no se quieren vacunar. Creo que cada empleador debería buscar una solución. Entendemos que forzar, en principio no puede ser camino, habría que buscar una vuelta más amigable”, apuntó.

“Castigar es algo extremo”
“Hay que convencer a cada trabajador, que todos sientan la necesidad de vacunarse ya que es importante para no contagiarse de COVID-19. No veo necesario una ley para hacerla obligatoria”, sostuvo el titular de SOIMA, Domingo Paiva durante la larga chala con FM 89.3 Santa María de Las Misiones.

Para el representante de los trabajadores, se tienen que aceitar mecanismos de convencimiento, pero que “castigar al trabajador (con una reducción de salario) porque no se vacunó es extremo. Hay que ganar la confianza de la gente“, pidió.

Por último, Domingo Paiva destacó que el sector forestal está “atravesando un buen momento, de mucho crecimiento, sin suspensión de tareas ni despido de empleados. “Es importante que sigamos por esa senda”, pidió.

Y agregó que, “la pandemia hizo que muchas empresas del rubro encuentren una gran oportunidad en la crisis y por ello una gran mayoría está trabajando bien y no tenemos ningún tipo de problemas“.

“No puede ser que se nieguen”
Desde la Cámara de Comercio, su actual presidente Sergio Bresiski, se mostró inflexible con las medidas que debería poder tomar una empresa si es que un trabajador no quiere aplicarse la vacuna.

“Hay cuestiones que se pueden entender y respetar, inclusive si es religioso, porque se puede generar una estrategia de comunicación para que las personas entiendan que no es incompatible con la fe. Sin embargo, aquellos casos de la negativa por la negativa, causa bronca. No puede ser que haya gente que no se quiere vacunar porque cree que le van a introducir un nanochip”, ironizó.

“Aunque parezca increíble, ese tipo de argumentos lo escuchamos mucho en nuestro sector y realmente no se puede creer”.

Para Bresiski la ecuación es simple: “Hay empresarios que casi se fundieron, que se endeudaron, ahora están empezando a recuperar niveles y hay empleados que plantean que no se quieren vacunar”, criticó.

“No puede ser que quien estuvo trabajando al 50% durante un año y medio tenga que exponerse porque uno no se quiere vacunar”, siguió argumentado el titular de la CCIP. Y, aunque aseguró que “la mayoría de las cuestiones está a criterio de los socios, pero la pandemia es un problema de todos”.

Primera Edición.