Caso Josías Galeano: “El informe de autopsia nos acerca un poco más a la verdad”

El informe bioquímico de la autopsia practicada sobre el cadáver de Josías Ezequiel Galeano (15), cuyo cadáver fue hallado el pasado 3 de junio en una chacra en las afueras de Oberá, confirmó que el menor falleció por “asfixia por inmersión o sumersión” en el bañado donde apareció sin vida.

El Juzgado de Instrucción Dos de Oberá, a cargo del juez Horacio Alarcón, recepcionó el último martes la conclusión emitida por el Cuerpo Médico Forense tras el análisis de una muestra biológica de la víctima.

El estudio estuvo a cargo de la licenciada en bioquímica Claudia Noemí Caballero, especialista en microbiología clínica, quien analizó tejidos de médula ósea obtenidos del esternón del cadáver, lo que permitió hallar un tipo de algas unicelulares denominadas diatomeas.

También se analizó una muestra del agua del bañado donde fue encontrado el cuerpo sin vida del menor.

“El hallazgo diatomeas, puede diagnosticar que la víctima efectivamente se ahogó”, precisa la autopsia, y agrega que “estamos en condiciones de decir que la víctima aspiró en forma activa el líquido circundante al lugar del hallazgo”.

 Se indica que desde el punto de vista médico-legal las diatomeas son consideradas “biomarcadores de sumersión”, ya que “penetrarían en los pulmones conjuntamente con el líquido de la sumersión, aumentando la presión en los mismos en un sujeto que se encuentre vivo, con actividad cardiocirculatoria eficaz”. El informe bioquímico posibilitó determinar la causa de muerte, ya que la autopsia en sí no arrojó mayores precisiones por el avanzado estado de descomposición del cuerpo.

Pericia técnica

 Asimismo, el informe forense aclara que si se tratara de un cadáver caído o arrojado al agua, las diatomeas “podrían penetrar de forma pasiva en el aparato respiratorio, requiriendo que el cuerpo se mantenga sumergido en el agua un tiempo prudencial, pero no podrían llegar a otros órganos al no existir actividad circulatoria”.

 En este caso hallaron diatomeas en la médula ósea, lo que implica que el chico murió ahogado.

 El cadáver de Josías Galeano fue hallado el pasado 3 de junio, tras una angustiante búsqueda que se extendió por 34 días.

 En la misma jornada fue detenido Rogelio Andrés “Koki” T. (26), el único imputado por el asesinato del menor.

 La Policía dio con el sospechoso a partir del testimonio de Diego Armando F. (25), quien declaró el presunto asesino le confesó el hecho.

 “Koki me dijo que le hizo una llave con el brazo y le tenía del cuello, y ahí el otro le pegó con la mano para arriba y le pegó en la cara y él dijo que le terminó de matar haciéndole una llave con la mano, que le apretó más fuerte. Me dijo que estaban los dos solos, no me dijo dónde fue, sólo dijo que lo mató y que lo tenía enterrado en el Yazá, donde había un pantano lleno de musgos y camalotes. Y ahí me dijo si yo le podía comprar pan y mortadela”, declaró Diego Armando F. el pasado 8 de junio ante el juez Alarcón.

 Según el testigo, el imputado manifestó que ahorcó al menor, mientras que sepultó el cadáver en el Yazá, jurisdicción de Campo Viera.

 Por su parte, Koki T. es asistido por el defensor oficial Matías Olivera y hasta el momento se abstuvo de prestar declaración indagatoria.

 “Más cerca de la verdad”

 Con relación al informe bioquímico de autopsia, en el mismo se brindan datos técnicos que avalan la visión de la profesional sobre la causa del deceso.  Se indica que “las diatomeas son inhaladas al mismo tiempo que el agua de las primeras fases del ahogamiento” e “igualmente luego de los movimientos inspiratorios de la fase de agonía”.

 “Las valvas y sus fragmentos penetran en la circulación general a través de las rupturas en las paredes alveolares del pulmón y, de allí, a los diversos órganos, notablemente el hígado, los riñones, el cerebro y médula ósea, donde pueden ser reencontradas aunque el cuerpo se encuentre en avanzado estado de descomposición y no puedan aplicarse las otras técnicas de investigación”, agrega.

 Por ello, precisa que “en este caso particular, la causa de la muerte encuadra en una asfixia por inmersión o sumersión completa o incompleta (completa, cuando la persona está totalmente sumergida e incompleta cuando la sumersión solo afecta a la boca y orificios nasales), y tiene como mecanismo la obstrucción de las vías áreas por un medio líquido, en este caso agua”.

 Ante la consulta de El Territorio, el abogado Axel Demonari, querellante en representación de los padres de la víctima, remarcó que “según el informe biológico se probó que Josías no estaba bajo efecto de drogas o inconsciente, ya que de ser así, la respiración se ralentiza y la aspiración de agua sería mucho menor”.

 “Debemos decir que estamos conformes con el resultado de este informe, porque si bien arroja una hipótesis que no era seguida por la instrucción, nos acerca un poco más a la verdad de los hechos”, subrayó.

 Desecharon una segunda autopsia
 Hoy se cumplen 56 días del hallazgo del cadáver de Josías Galeano, cuyos restos permanecen en la morgue judicial de Posadas a la espera de una respuesta sobre el pedido de una segunda autopsia solicitada por la querella.

 Al respecto, tras recibir detalles del informe bioquímico que concluyó que su hijo fue ahogado, Carolina Ramírez anticipó su intención de inhumar el cuerpo.

 “Ya está, ahora se sabe de qué lo mataron. Lo único que quiero es despedir a Josías, y seguir luchando por el esclarecimiento del caso. Hay muchas cosas que no me cierran, menos después de confirmar que lo ahogaron”, expresó.

 Por otra parte, aún se aguarda la realización de pericias para determinar la salud mental del único imputado.

 Tal como informó El Territorio en exclusiva, semanas atrás Koki T. envió una carta al juez Alarcón manifestando intenciones de atentar contra su propia vida, al tiempo que pidió asistencia profesional.

 Ante la recepción de la carta, el magistrado ordenó que se mantenga una custodia reforzada en la celda de la Seccional Tercera donde se halla detenido. “El que suscribe, con el mayor respeto y consideración que su persona y cargo merecen, el detenido Rogelio Andrés T. alojado en la Seccional Tercera de Oberá, Misiones, con el motivo de que usted quiera tener a bien en concederme ayuda psicológica o psiquiátrica por el motivo que no puedo dormir, escucho cosas y sólo pienso en hacerme daño o matarme. Sólo tengo 26 años y no quiero terminar de esta manera. La muerte me persigue día y noche. Gracias Dios no me encuentro solo y los compañeros no me dejan actuar conforme a mis pensamientos”, concluye el escrito que ya consta en el expediente judicial.

El Territorio.