Caso Wasyluk: “Espero condenas ejemplares, ellos no tuvieron clemencia”, reclamó el hermano de la víctima

El próximo martes, los jueces del Tribunal Penal de Oberá -Francisco Aguirre, José Pablo Rivero y Jorge Villalba- van a dictar sentencia en la causa por la muerte de Hugo Miguel Wasyluk (38) en el calabozo de la comisaría Primera de la Capital de Monte, que tiene como imputados a 13 policías acusados de haberlo golpeado salvajemente generándo en su cuerpo lesiones externas e internas irreversibles que causaron su deceso tras una agonía de 27 horas, en la que no recibió atención médica.

La familia de la víctima, constituída como querellante particular, participó en cada una de las ocho audiencias en la que se trató de determinar las responsabilidades de los uniformados involucrados a partir de la detención en la localidad de Villa Bonita, el traslado y posterior alojamiento en la dependencia de Oberá por orden de un superior de la Unidad Regional II. 

Tres están acusados de tortura seguida de muerte con pedido de prisión perpetua, dos de omisión de denuncia de tortura e incumplimiento de los deberes de funcionario público (todos de la comisión de Villa Bonita que detuvo a Wasyluk) y ocho de incumplimiento de los deberes de funcionario público y presunto encubrimiento (de la comisaría Primera de Oberá que no le brindó atención médica durante el tiempo que estuvo detenido), entre ellos quien era médico policial.

“Espero que sean condenas ejemplares, y reconozco que a mi me cuesta porque no soy rencoroso pero creo que las personas que torturaron a mi hermano no tuvieron piedad, no tuvieron clemencia, no cumplieron con su deber y realmente lo que hicieron es aberrante”, analizó Jorge Wasyluk en diálogo con El Territorio, en relación a lo que espera la familia sobre la decisión de los magistrados.

“Teniendo en cuenta eso, el pedido es de condenas ejemplares no solo para los tres policías para los que solicitaron prisión perpetua, sino para los cinco de Villa Bonita y para todos los de Oberá que realmente no cumplieron con su deber como funcionarios públicos. No soy nadie para decirlo, pero lo que hicieron con Hugo, mi hermano, espero que no hagan con nadie nunca”, puntualizó.

En esa línea Jorge lamentó que “decir que porque era Wasyluk no se merecía ir al médico, que Dios me perdone, pero es imperdonable”, y acotó que “ahora espero que los jueces del Tribunal estén a la altura como estuvieron los fiscales y la querella en el requerimiento de pena. Tiene que haber Justicia”.

“Imperdonable”

Sobre el desarrollo del debate oral que se realizó en el Oberá Tenis Club (OTC) el hermano de la víctima analizó que “hasta ahora me parece bastante bien, la verdad que nosotros hace mucho tiempo estamos esperando una respuesta a lo que pasó hace más de diez años porque como hermano de Hugo siento que fue uy atróz, algo demasiado grave lo que hicieron”.

Los jueces -de derecha a izquierda- Rivero, Aguirre y Villalba.

“El otro día (Pedro) De Mattos pidió perdón pero creo que ni la risa le podemos perdonar. Para nosotros es una impotencia ver las cosas ahí, escuchar sus excusas y no poder intervenir, no poder hacer nada como le pasó a Hugo, que lo torturaron y no pudo defenderse porque estaba esposado de pies y manos”, afirmó Jorge y en ese punto lamentó “la actitud de los abogados defensores de los imputados que realmente me dejaron molesto, especialmente uno de ellos, pero el proceso se realizó bien, fue un proceso honesto, mi familia está contenta y esperamos que se termine de una buena manera, con todos ellos condenados”.

Perpetua para tres

Tanto los representantes de la querella como los fiscales pidieron la prisión perpetua para tres de los trece imputados que tiene el caso y penas bastante más bajas pero de cumplimiento efectivo para el resto.

El requerimiento de la pena máxima es para el ex sargento Pedro De Mattos (48), el ex cabo Carlos Antonio Gómez (33) y el ex agente Ricardo Javier Rodríguez (37), acusados tortura seguida de muerte.  

A su vez, los abogados querellantes solicitaron al Tribunal penas de 15 y 10 años de prisión para el oficial subayudante Jorge Antonio Heijo y el suboficial mayor Wilson Ricardo González, respectivamente, quienes están imputados por omisión de denuncia e incumplimiento de los deberes de funcionario público. En ese caso la fiscalía pidió condenas de 12 años para Heijo y 8 para González.

En el caso de Miguel Ángel Espíndola quien era jefe de la Seccional Primera, los querellantes pidieron una pena de 5 años de prisión, mientras que para su personal a cargo se solicitó 2 años. Se trata de Carlos Ariel Lentini, Roxana Andrea Harasimezuk, Alejandro Fabián Núñez, Luis Alberto Silva y Gustavo Javier Fontana. Para los mismos los fiscales solicitaron 6 y 3 años de cárcel, por encubrimiento e incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos, dejando afuera, en ambos casos a Hugo Ariel Basaraba, por el beneficio de la duda.

Para el médico policial José Orlando Morales, quien está acusado de incumplimiento de los deberes de funcionario público ya que en medio de un asado no revisó a la víctima como correspondía, coincidieron en la solicitud de inhabilitación de por vida y una multa económica. 

Los defensores, en tanto, requirieron la absolución de los uniformados y en caso de que sean condenados permanezcan en libertad hasta que la sentencia quede firme.

El Territorio.