Cayó la banda de las narcoambulancias: cocaína y marihuana de Misiones a Quilmes

Los registros indican que traficaban por lo menos desde el 2017 y unían, principalmente, Misiones con Buenos Aires. Cocaína y marihuana, en cargas consideradas pequeñas para los tiempos que corren. Y, justamente, esos tiempos pandémicos actuales les sirvieron de pantalla para mover esa droga: el año pasado intentaron traficar casi tres kilos de cocaína con una ambulancia.

El martes por la madrugada Gendarmería Nacional allanó 12 inmuebles en Misiones, Corrientes y Buenos Aires, y detuvo a seis personas de la organización, mientras que otros dos hombres -padre e hijo- se encontraban al cierre de esta edición en condición de prófugos. La investigación, que incluyó seguimientos, filmaciones y escuchas telefónicas estuvo a cargo del Juzgado Federal de Paso de los Libres y la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar).

Se incautaron armas de fuego, autos, motociclos, lanchas y una camioneta, 35 celulares, un millón y medio de pesos y 13.460 dólares, entre otros elementos electrónicos y documentación de interés para la causa.
No hallaron droga -más allá de una planta de cannabis sativa de tres metros en una casa de Gobernador Virasoro- aunque a la organización se les atribuyen cuatro decomisos ocurridos en Rosario, Posadas y Entre Ríos. Según se reconstruyó, los estupefacientes ingresaban desde Paraguay por Candelaria, se enfriaban y acondicionaban en Posadas, y luego iban principalmente a Quilmes.

Investigación

El diario El Territorio pudo reconstruir en base a fuentes judiciales calificadas que si bien las pesquisas determinaron que la banda no tenía “capos narcos” que operaban desde las sombras y no tocaban la droga -por ahora todos están siendo investigados como coautores-, se identificaron dos líderes encargados de tomar las decisiones más sensibles. Uno de ellos es misionero y está preso y el otro logró huir.

El de la tierra colorada es obereño, identificado como José L. (44) y que también tiene propiedades en Ituzaingó, una cabaña propia y otras para alquiler. En la localidad balnearia se incautó el grueso de los vehículos y el dinero. Se cree que allí también se guardaba el producto y las autoridades de Gendarmería Nacional dijeron oficialmente que el hombre “se caracterizaba también por la preferencia del uso de camiones con doble fondo en cargas con frío (térmicos), para el ocultamiento de las sustancias ilegales”.

Una investigación de la Justicia lo señaló en 2017 como el puntero de una carga de marihuana y desde entonces quedó en la lupa de autoridades policiales y judiciales. En ese entonces, se detalló, se movilizaba en el vehículo que pertenecía a su mujer. Con su detención, también se hará foco en su patrimonio, elemento clave en toda investigación compleja sobre organizaciones narcos.

En Oberá el hombre tenía un ladero oriundo de Campo Grande e identificado como Franco A. A este joven se le atribuyen varios roles en la logística, como a la mayoría de los actores. Fuentes de la Policía de Misiones expresaron que, paralelamente a esta causa, lo venían siguiendo por su posible relación con el mundo narco, por lo que no fue sorpresa que lo detuvieran, sino más bien la confirmación de sus sospechas.

Las ambulancias

El otro señalado líder es Marcelo D.C., el vecino de Quilmes que huyó con su hijo. Este hombre ya había sido detenido en Paso Cerrito, Entre Ríos, en octubre del año pasado, cuando manejaba una ambulancia con patentes truchas que tenían un pedido de captura emitido en Misiones. Justamente el itinerario unía esa provincia con su lugar de residencia.

Lo llamativo del caso es que la Justicia le notificó la causa por esta irregularidad, pero siguió el proceso en libertad. Recién dos semanas después, en una inspección más profunda, los efectivos de la Policía local descubrieron 2.700 kilogramos de cocaína ocultos en una de las balizas. A posteriori, la causa se giró a Corrientes.

Ese decomiso fue clave para recabar mucha información, ya que su cuñado -también detenido en Santa Teresita, partido de La Costa- es el propietario de cuatro vehículos similares y había hecho todos los permisos pertinentes para circular libremente ante las restricciones por la pandemia. Los pesquisas creen que se valieron de esta ventaja para seguir traficando sin complicaciones en cuarentena.

Otro punto a destacar es que el móvil incautado en suelo entrerriano tenía un ploteado de una empresa de salud privada que los había alquilado, por lo que la Justicia ahora debe determinar si tiene o no participación en la maniobra. En principio, la firma estaría desvinculada.

La alcantarilla y la mejicaneada

Otro dos procedimientos contra la organización tienen como protagonista a un posadeño identificado como Matías P. (21). En su casa de la chacra 122 los efectivos de la Policía de Misiones incautaron el 15 de octubre del año pasado casi 300 kilogramos de marihuana que estaban ocultos en una alcantarilla. Fue detenido junto a su hermano, Facundo P. (28), aunque los uniformados no habían llegado allí buscando la droga.

El procedimiento se dio en el marco de la investigación de un millonario robo de 10.000 dólares y un millón y medio de pesos de una vivienda ubicada sobre Tomás Guido. Los registros fílmicos y las averiguaciones de la fuerza provincial señalaron a los dos hermanos y un tercer cómplice, pero en el allanamiento se toparon con elementos que hicieron presumir una actividad ilícita, como balanzas y mucho dinero. Fue cuestión de hacer una búsqueda más profunda para dar con los panes.

El destino, el azar o la suerte sí jugaron a favor de Matías dos meses después, en la localidad santafesina de Roldán, al oeste de Rosario. El 23 de diciembre le quisieron mejicanear 24 kilogramos de marihuana, pero sorprendentemente la intervención del conserje del Hotel Parador donde dormían hizo que zafaran. Sin embargo, tuvieron que desprenderse de la droga.

Según medios locales como La Capital, el recepcionista del lugar recibió en horas de la madrugada a dos jóvenes que estaban encapuchados y con armas de fuego. Los datos de los asaltantes eran precisos, ya que exigieron ingresar a la habitación 17 donde había dos hombres “con tonada correntina” alojados desde dos días antes. Pero el hombre se resistió y no lo permitió.

Finalmente, los dos malvivientes lo sacaron afuera, lo subieron a un auto y lo dejaron abandonado en la localidad de Funes. Cuando el trabajador volvió, cerca de las 5, dio aviso de lo ocurrido a la Policía local, que fue al lugar. En la requisa no encontraron a los huéspedes, pero sí el estupefaciente en el piso y dentro de una rueda de camión que estaba marcada para cortar con amoladora.

Volviendo a Posadas, la investigación sobre la marihuana en los desagües cayó entonces en manos del Juzgado Federal de la ciudad, que al igual que el juzgado entrerriano se declaró incompetente por pedido la jueza correntina Cristina Pozzer Penzo, a cargo de la pesquisa. La jueza posadeña Verónica Skanata también investiga a otros dos actores de la organización atrapados con medio kilogramo de cocaína, pero que interpusieron un recurso cuando se quiso unir su caso al expediente de Pozzer Penzo.

“No les conviene ser investigados dentro de una organización más grande”, se graficó, aunque se espera que el fallo de la Cámara de Apelaciones sea positivo.

La banda la completa un joven de Virasoro señalado como vendedor al menudeo y que había generado relación con la organización al ofrecer su casa como lugar de almacenamiento. Al parecer no tiene ninguna otra implicancia, lo que explicaría que no guardará las formas como sus ahora consortes: en las redes sociales se mostraba con la planta que fue secuestrada.

El Territorio.