Cómo vive el abogado que lleva casi dos meses varado en un puente sin poder ingresar al país

Francisco Reyes Rosales (39) lleva 56 días varado en el Centro de Frontera del puente internacional “San Roque González de Santa Cruz”, en Posadas, porque la Dirección Nacional de Migraciones rechazó su ingreso desde Paraguay.

Los últimos 34 días los pasó solo, a la espera de un fallo judicial o una resolución administrativa que le permita reencontrarse con sus hijos de dos y diez años, a los que no ve desde fines del año pasado.

Francisco es abogado y pasa sus días estudiando y revisando la denuncia que presentó contra la directora de Migraciones, Florencia Carignano, por abuso de autoridad; y un nuevo recurso de habeas corpus que podría poner fin a su confinamiento. También debe atender la denuncia que promovió Migraciones por la supuesta usurpación de la oficina en la que fue alojado el 8 de mayo cuando llegó al Centro de Frontera junto a otras diez personas, seis de ellas niños.

A fines de mayo, la Justicia Federal de Posadas ordenó a Migraciones que franqueara el ingreso del contingente porque el decreto de cierre de las fronteras terrestres así lo establecía cuando se comprobaran razones humanitarias. Todos pudieron entrar, menos Francisco, que se había convertido en vocero de miles de argentinos imposibilitados de regresar al país. Sus duras críticas a la directora de Migraciones y al Gobierno le valieron el rechazo de su pedido de entrada.

El abogado ya bajó diez kilos desde que está "viviendo" en una oficina del Centro de Frontera.

El abogado ya bajó diez kilos desde que está “viviendo” en una oficina del Centro de Frontera.

La Justicia de Posadas desestimó cada uno de sus planteos, pero él no se rinde. “Ya ingresó en la Corte un recurso de queja que presenté con el patrocinio del defensor oficial Ricardo Forés. Es el primer caso relacionado a la política migratoria que llega a esa instancia en el país y puede ser clave para toda la gente que está intentando volver”, se esperanza Francisco.

Desde el Centro de Frontera, donde pasa confinado en una pequeña oficina con apenas un colchón tirado en el piso, se pregunta “¿de qué sirvió tener las fronteras terrestres cerradas todo este tiempo si ya estamos cerca de los 100.000 muertos? Con esto sólo empujan a la gente a utilizar los pasos clandestinos cuando lo lógico es usar los legales, con un estricto control sanitario”, para evitar la propagación del coronavirus.

Producto de una alimentación limitada, el abogado perdió en menos de dos meses cerca de diez kilos. “Durante más de un mes hicieron lo imposible para complicarme el acceso a los alimentos. Por suerte eso ya no pasa y puedo acceder a un delivery”, contó. De esa manera intentaron forzarlo a volver a Paraguay.

En pocos días se cumplirán dos meses desde que Reyes Rosales está varado en el Centro de Frontera.

En pocos días se cumplirán dos meses desde que Reyes Rosales está varado en el Centro de Frontera.

Desde San Luis, donde residen sus dos hijos, también se inició una movida judicial. Un recurso de amparo que el juez federal de esa provincia remitió a Buenos Aires y desde allí a Misiones. La próxima semana lo debe resolver el juez federal de Oberá, Alejandro Gallandat Luzuriaga.

El magistrado estuvo esta semana en el Centro de Frontera y habló con Reyes Rosales y con los funcionarios de Migraciones. Es que el juez también interviene en las denuncias cruzadas entre el abogado y ese organismo.

Fuentes judiciales dijeron que una de las salidas posibles es que Migraciones vuelva a abrir el proceso administrativo y finalmente permita el ingreso del abogado por razones humanitarias. Es la única salida que ven desde la Justicia Federal para destrabar la situación.

El abogado Francisco Reyes Rosales no pudo volver al país y sigue varado en la frontera con Paraguay.

El abogado Francisco Reyes Rosales no pudo volver al país y sigue varado en la frontera con Paraguay.

Con esta movida, Migraciones desactivaría el recurso de queja ante la Corte, ya que el caso quedaría en abstracto y con ello se demoraría un pronunciamiento definitivo de la Justicia sobre la limitación de derechos consagrados en la Constitución y limitados por resoluciones y decretos.

En abril pasado, Reyes Rosales junto a un grupo de personas realizó una presentación ante el Consulado en Asunción del Paraguay pidiendo un salvoconducto sanitario y la apertura del puente Posadas-Encarnación para poder volver al país, ya que se habían quedado sin recursos para subsistir. Ese pedido nunca fue respondido y fueron once las personas que arribaron a Encarnación y cruzaron el puente en un auto particular y varios taxis.

El grupo se negó a retornar a Paraguay y fue alojado en una oficina de Migraciones. De ese lugar fueron expulsados y dejados a la intemperie, bajo una torrencial lluvia, pero la Justicia Federal dispuso que se les otorgara un resguardo hasta que se dirimiera la cuestión de fondo.

El recurso de amparo que presentaron fue rechazado por el juez federal José Luis Casals, quien consideró razonables las medidas adoptadas por Migraciones en el marco de la pandemia de coronavirus. La Cámara Federal de Apelaciones avaló ese fallo, pero luego gestionó ante el Gobierno el ingreso del contingente por la situación de peligro en la que estaban los seis chicos que formaban parte del grupo.

A fines de mayo, tres semanas después de trasponer la frontera, finalmente pudieron ingresar al país y realizar un aislamiento de diez días antes de seguir viaje hacia sus hogares, en Misiones y la provincia de Buenos Aires.

Reyes Rosales no fue autorizado y continúa en el Centro de Frontera. Su situación se asemeja a la del personaje que interpretó Tom Hanks en la película “La Terminal”. Imposibilitado de ingresar, el abogado deambula por el Centro de Frontera sin saber cuándo podrá volver a abrazar a sus hijos.

Clarín.