Con más de 3 kilos, nació Julieta, la primera bebé misionera del año

Apenas 30 minutos después de que este nuevo año comenzara a andar, nació Julieta Ullrich en el Hospital SAMIC de Oberá. La pequeña pesó 3,200 kilogramos.

Adelina comenzó con el trabajo de parto antes de la medianoche y finalmente dio a luz a Julieta, su segunda hija, a la 0.30.

El equipo de salud recibió el Año Nuevo en pleno parto y lo festejó con el primer llanto de la hermosa beba. Según confirmaron desde el hospital, tanto la madre como la recién nacida están en muy buen estado de salud.

Los primeros en Posadas y Eldorado

Casi una hora después, en el Hospital Materno Neonatal de Posadas, nació Elías Alexander a la 1.20 con un peso de 2,720 kilogramos. Su mamá, Mónica Martínez, oriunda de San Ignacio, también dio a luz a través de parto vaginal. Mónica y el recién nacido están acompañados por la abuela materna del pequeño. Elías es el segundo hijo de Mónica y su pareja, Roberto Guerrero.

El equipo médico, de enfermería y obstetricia del Hospital Materno no sólo asistió el trabajo de parto que tuvo lugar sin sobresaltos sino que además no perdió la oportunidad de retratar ese instante de felicidad junto al recién nacido y su emocionada madre.

En el SAMIC de Eldorado y con 4 kilogramos nació a las 5,27 Mateo David Obregón. Él y su mamá Luz se encuentran bien junto a su papá David, quienes son oriundos de Santiago de Liniers.

ESPERADO. El equipo del Materno recibió a Elías con presentes.

Una buena noticia

Muchos medios de comunicación ya no informan sobre el primer bebé del año porque lo dejaron de considerar noticia y advierten la necesidad de revisar esta tradición de hacer una especie de competencia entre las provincias y localidades por quien tiene el primer bebé nacido cada año en el país.

PRIMERA EDICIÓN decidió contarlo una vez más, no para abonar una pueril competencia sino porque es una manera de recordar la importancia de la vida, de poder empezar el año con una buena noticia.

Una oportunidad también de mostrar a las personas -como profesionales de la salud- que en vez de compartir las fiestas con sus familias lo hacen cumpliendo su trabajo, tratando de salvar vidas y, en este caso, trayendo nuevas vidas al mundo.