Denunció que allanaron su casa y la detuvieron por rescatar a dos perros

“No tengo palabras para describir la indignación que sentimos. En realidad, todavía no caigo. No puedo creer que entre cinco policías allanaron mi casa y nos llevaron presas a mi hija y a mí por rescatar a dos perritos. Nos trataron como si fuéramos las peores delincuentes y lo único que hicimos fue ayudar, como siempre hacemos”, reflexionó Mariel López (52), reconocida proteccionista obereña.

El viernes, la mujer y su hija Ariana Cubilla (26) fueron detenidas en el marco de una causa por presunto hurto canino. El procedimiento fue ordenado por el Juzgado de Instrucción Uno de Oberá y efectivizado por personal de la Seccional Primera. 

Alrededor de las 17, cinco uniformados -algunos de ellos portando armas largas- procedieron al cumplimiento de la orden judicial y trasladaron a madre e hija hasta la Seccional Segunda, dependencia destinada al alojamiento de mujeres.

En tanto, los perros no fueron hallados en el domicilio de las damnificadas. 

En diálogo con El Territorio, todavía conmovida por la situación que les tocó padecer, mencionó que “nos tuvieron tres horas en la Seccional Primera y después una hora en el calabozo en la Segunda. Por suerte, mi abogada hizo las presentaciones que corresponden y nos soltaron”.

Con relación al hecho, la denuncia que derivó en la detención de López y su hija fue radicada por Carla Yaneht P. (24), residente en calle Gobernador Barreyro al 400, quien mencionó que el miércoles pasado personas desconocidas sustrajeron sus dos perros mestizos de la propiedad.

En sede policial, la denunciante mencionó que algunos vecinos (sin aportar los nombres) apuntaron a madre e hija como autoras del ilícito, lo que activó la causa penal en su contra.

“Una locura, si lo único que hicimos fue sacar a los perritos de la calle porque los iban a chocar”, aclaró López.

Denuncia y descargo

En la denuncia se cita que el último miércoles, a las 8.30, la propietaria dejó a sus perros, una hembra que responde al nombre de Roma y un macho llamado Coco, en el patio del frente de su domicilio, el cual dispone de cerco perimetral de tejido y portón de acceso.

Regresó alrededor de las 9.20 y constató que autores ignorados sustrajeron los animales sin ejercer violencia, tal como consta en la denuncia.

La mujer mencionó que les preguntó a varios vecinos sobre sus perros, pero no quisieron aportar datos personales ni comprometerse, aunque igual pudo establecer la responsabilidad de su vecina López y su hija, tal como dejó constancia en sede policial.

Entre los argumentos del allanamiento y las detenciones del último viernes, la Justicia habría mensurado la grabación de las cámaras de seguridad de un local de comidas donde se vería a las denunciadas sosteniendo a los perros.

“Claro que alzamos a los perritos porque estaban en la calle, y esas deben ser las imágenes de las cámaras”, remarcó López.

Precisó que el miércoles, alrededor de las 9, se dirigía al local que tiene frente a su casa y vio a los dos canes en la calle.

“Ni sabía de quién eran, entonces los corrí para que no los choquen. Fui al local y vi que volvieron a la calle por tercera vez. Entonces los busqué, los llevé al local un rato y mi hija los revisó. Pero después empezó a llegar gente y dejamos que se vayan porque teníamos que trabajar”, detalló.

Incluso comentó que si bien estaba preocupada por los animales, no los llevó a su casa porque ya tiene cinco perros.

“De ahí no volvimos a ver a los perritos y a eso de las 12 apareció una chica preguntando si los habíamos visto y que nos iba hacer una denuncia”, agregó.

Castigo por ayudar

Todavía conmovida por la situación, comentó que el jueves dos policías de la Seccional Primera se presentaron en su local y hablaron con su hija, quien está a punto de recibirse de veterinaria.

“Yo no estaba porque viajé y los policías apretaron a mi hija con el supuesto video donde dicen que se ve que robamos los perros. Ella le dijo que nada que ver, que lo único que hicimos fue ayudar a los perritos porque estaban en la calle y corrían riesgo. Pero ayer (por el viernes) casi nos morimos cuando vimos llegar cinco policías con una orden de allanamiento y detención para las dos”, manifestó sin ocultar su indignación.

Y agregó: “A toda costa me querían colocar las esposas, pero no los dejé. Tampoco le dejaron entrar a mi pareja, que vive conmigo. De ahí nos llevaron y nos dejaron tres horas en la Seccional Primera y después estuvimos una hora en el calabozo de la Seccional Segunda, con las demás detenidas”.

En pleno procedimiento, la dueña de casa tomó fotografías de los uniformados y comentó brevemente la situación a través de las redes sociales, lo que rápidamente despertó innumerables muestras de solidaridad por parte de proteccionistas que conocen la labor de López, al tiempo que repudiaron la desmesura del operativo.

“El secretario del Juzgado de Instrucción Uno dijo que eran bulldog franceses, cuando en realidad eran dos perritos mestizos. Tal vez actuaron así porque pensaron que eran animales caros. La verdad que no encuentro explicación a lo que hicieron”, expresó la damnificada.

Ya entrada la noche del viernes, la abogada de López y su hija presentó un pedido de excarcelación que fue aceptado por el juez Horacio Alarcón, subrogante del Instrucción Uno.

“Actuaron de muy mala manera y nos generaron un enorme daño, por lo que voy a accionar judicialmente”, anticipó. 

El Territorio.