Denunció que estuvo esposada e incomunicada cuatro horas porque su moto no tenía los espejitos

“Todavía no entendemos por qué tanta brutalidad. A las 8 de la mañana estábamos yendo a trabajar, paramos en un semáforo y ahí nomás se acercó un policía que sin mediar palabras sacó la llave de la moto, empujó a mi hijo y junto con otros dos lo sometieron a una paliza. Después nos enteramos que éramos sospechosos porque a la moto le faltaban los espejitos”, comentó Sandra Demczuk (40).

El último sábado, la mujer y su hijo de 19 años fueron abordados por un móvil policial en la esquina de calle Córdoba y avenida Sarmiento, pleno centro de Oberá, a una cuadra de la Seccional Primera.

Según la denuncia radicada por la mujer ayer ante la Fiscalía de Instrucción Uno, ella y su hijo permanecieron cuatro horas esposados e incomunicados, ya que se les negó la posibilidad de realizar una llamada, no pudieron avisar a nadie que estaban detenidos y perdieron el día de trabajo.

En diálogo con El Territorio, Demczuk aseguró que fueron víctimas de un injustificado abuso de autoridad que les ocasionó un enorme perjuicio, ya que su hijo resultó lesionado y los uniformados rompieron su celular.

“En la Seccional Primera nos decían que estaban investigando la procedencia de la moto, pero para eso ya les habíamos mostrado todos los papeles. Los mismos policías constataron que la moto era nuestra y nos hicieron el acta de infracción por la falta de los espejitos”, señaló.

Y agregó: “No nos dejaron hacer una llamada ni avisar que estábamos detenidos. Me saqué una foto para dejar constancia que me esposaron. Cuando nos liberaron, como para que nos quedemos tranquilos, nos dijeron no iban a iniciarnos ninguna causa ni quedaría registro de nuestra detención. Pero qué causa nos van a hacer si andábamos en nuestra moto”.

El reclamo

Sin ocultar su malestar por la situación vivida, Demczuk relacionó el presunto hecho de abuso policial con las pesquisas que se venían realizando para dar con los autores del asalto que se cobró la vida de la comerciante y catequista Gladis Beatriz Gómez (39), quien falleció el domingo tras once día de agonía por una bala en la cabeza.

En tal sentido, la denunciante aseguró que “todos en Oberá estamos muy tristes por lo que le pasó a Gladis, pero no por eso la Policía puede hacer lo que quiere y maltratar a las personas. Que paguen los responsables, no cualquiera por el solo hecho de andar en moto”.

Contó que es empleada de comercio, mientras que su hijo estudia y trabaja.

“Tengo 40 años y nunca en mi vida pasé tanta vergüenza. Eso no se le hace a nadie”, remarcó.

Sobre el hecho, precisó que su hijo conducía la moto y se detuvieron en el semáforo de Córdoba y Sarmiento. Aseguró que sin ningún tipo de advertencia un policía los abordó y sacó la llave de la moto.

Dicho accionar sorprendió al conductor, que le recriminó al uniformado.

“Nos hicieron bajar a la fuerza, mi hijo se cayó y se lastimó la pierna. Tumbaron la moto y pedían los papeles a gritos, pero no me dejaban abrir mi mochila, como si fuéramos peligrosos delincuentes. A mi hijo un policía le puso la rodilla en el cuello y no le dejó sacarse el casco, lo que aprovecharon para pegarle en la cabeza. Cuando les grité que no lo golpeen me esposaron a mí”, detalló.  

En tanto, aclaró que la moto no tenía los espejos porque un día antes los sustrajeron cuando estaba estacionada en la vía pública.

“Sé que hay gente buena en la Policía, pero los que hicieron esto no tienen vocación ni están instruidos. Quise hacer público nuestro caso para que no le pase a otra persona”, remarcó.

La versión oficial

Según el parte oficial de la Unidad Regional II, la detención de Sandra Demczuk y su hijo fue realizada por efectivos de la División Seguridad Vial y Turismo de Oberá.

“Ocurrió cuando los uniformados realizaban tareas de prevención en la zona céntrica de esta ciudad y observaron el motovehículo que no contaba con las condiciones exigidas para circular, por lo que solicitaron a su conductor que detuviera la marcha. Al descender del rodado, este increpó a los uniformados, profirió insultos e intentó agredirlos, actitud que también tuvo su acompañante, por lo que fueron demorados. La motocicleta fue secuestrada y se investiga su procedencia”, se cita en el informe de prensa.

Al respecto, Demczuk aseguró que “la información policial es errónea y confusa, pero no me sorprende porque de alguna manera tienen que justificar su mal accionar”.

El Territorio.