Doble femicidio en San Antonio: pidieron a Interpol la captura inmediata del sospechoso

La autopsia a la docente Gabriela Agüero (39) reveló que murió por un disparo en el cuello (lado derecho), en tanto su hija, Débora Elizalde (24), sufrió “un impacto de bala en el hombro izquierdo”. A raíz de las heridas ambas sufrieron “shock hipovolémico y paro cardiorrespiratorio”.

El adelanto forense corresponde a las víctimas del doble femicidio perpetrado el lunes a la madrugada en el barrio Nueva Esperanza de San Antonio y por el cual las autoridades buscan a un comerciante de 38 años quien habría mantenido una relación sentimental con Débora. Con el informe clínico se estableció que fueron ejecutadas tras una discusión previa en una bailanta de Bernardo de Irigoyen. Para lograr su cometido el asesino las siguió en su camioneta desde dicho local hasta su domicilio. Las mujeres bajaron de un vehículo y este se acercó y gatilló a corta distancia.

Hasta anoche la policía de Misiones continuaba desplegando un enorme dispositivo de búsqueda del acusado en toda la zona. Además, se alertó a las fuerzas federales la posibilidad que intente seguir huyendo y cruce la frontera. Se pidió colaboración a las policías Militar de Brasil y Nacional de Paraguay. Ayer desde la Justicia se pidió a Interpol la captura nacional e internacional del individuo.

Tal como publicó el sitio de noticias digital de PRIMERA EDICIÓN en exclusiva el lunes, en un video de seguridad se observa el hecho en su totalidad, ocurrido horas antes. A las 4 una camioneta Fiat Toro camioneta esperó a que las mujeres descendieran de otro vehículo y cuando las tuvo en la mira abrió fuego sin levantarse de su asiento, desde la ventanilla del conductor.

Ambas víctimas murieron tendidas en el mismo sitio, en tanto que un hijo de la docente que las acompañaba logró desarmar al individuo, por no pudo impedir que se diera a la fuga. El caso conmocionó a gran parte de la comunidad misionera y la búsqueda del sospechoso mantiene en vilo a las fuerzas de seguridad.

Gabriela Agüero recibió dos tiros, uno en el cuello y el otro en una mano (al parecer defensivo), mientras que la joven en el hombro izquierdo. Los disparos fueron efectuados desde arriba hacia abajo, ya que el hombre sobre el vehículo estaba por encima de ellas.

El joven que presenció toda la secuencia mortal, forcejeó y logró sacarle un revólver calibre 38 que aún tenía tres balas. No obstante, el comerciante huyó y poco después abandonó su camioneta en una chacra de su propiedad. Dentro del vehículo y en la rueda delantera izquierda se hallaron manchas de sangre, lo que refleja que los impactos fueron a quemarropa y con un calibre alto.

Sobre el acusado pesaba una restricción de acercamiento hacia la joven, emitida en diciembre pasado. Se conocieron al parecer cuando el comerciante contrató a la joven para que trabaje en su telecentro en San Antonio.

En un allanamiento en el domicilio del presunto doble femicida, se incautó una pistola calibre 22 y municiones del calibre 38 y de la misma marca que las del revólver que la policía incautó en la escena.

En la misma casa también se toparon con un hallazgo perturbador: en un ropero permanecían pegadas numerosas fotografías de Débora, en una de las cuales estaba empuñando un arma de fuego que se cree es la misma con la que le quitó la vida. Pero un detalle llamó, aún más, la atención de los investigadores: en sus redes sociales una de sus exparejas también posa con un arma larga.

Velatorio

Anoche, un salón velatorio de San Antonio estaba preparado anoche para una ceremonia religiosa por familiares, amistades y allegados de las víctimas, a la espera de la entrega de los cuerpos, que regresaban de la Morgue Judicial de Posadas, donde se realizó la correspondiente autopsia, ordenada por el juez de Instrucción 3 de Puerto Iguazú, Martín Brites, quien subroga en la causa.

Gabriela Agüero, era madre de cuatro hijos y profesora de portugués, en tanto que su hija era estudiante de lengua y literatura en Eldorado.

Primera Edición.