Docentes y trabajadores de la educación que no sean de riesgo deberán volver a la presencialidad

En la mañana de este miércoles se conoció la decisión del Consejo General de Educación (CGE) de Misiones, que dispuso plegarse a la medida que el 10 de agosto fijó el gobernador Oscar Herrera Ahuad para la Administración Central del Gobierno. Así, los docentes y demás trabajadores del sector educativo que no pertenezcan a los grupos considerados de riesgo deberán volver a las actividades presenciales.

Esto dio a conocer a través de la Resolución 3371/21 del CGE, fechada el 17 de agosto de este año, con la que el organismo se pliega a lo que indica el decreto 1334 del Poder Ejecutivo Provincial, publicado en el Boletín Oficial la semana pasada. Con esto, quedan suspendidas todas las licencias excepcionales dadas en el marco de la pandemia del coronavirus, y quienes pretendan seguir con esas licencias deberán, en los próximos 30 días, certificar su situación.

Según el mencionado decreto del Poder Ejecutivo, esta licencia corresponde a personas “con inmunodeficiencias”. En se sentido, en el documento se expresa tásitamente cuales son las enfermedades que se consideran para tal certificación. Se traa de personas con Inmunodeficiencias congénita, asplenia funcional o anatómica (incluida anemia drepanocítica) y desnutrición grave; VIH dependiendo del status (< de 350 CD4 o con carga viral detectable); Personas con medicación inmunosupresora o corticoides en altas dosis (mayor a 2 mg/kg/día de metilprednisona o más de 20 mg/día o su equivalente por más de 14 días).

Además entran en esta categorización los pacientes oncológicos y trasplantados con enfermedad oncohematológica hasta seis meses posteriores a la remisión completa; Con tumor de órgano sólido en tratamiento; Trasplantados de órganos sólidos o de precursores hematopoyéticos.

Este grupo tendrá un plazo de 30 días para acreditar y justificar su condición de beneficiarios de la excepción de la vuelta a la presencialidad.

El decreto provincial

Como se recordará, al inicio de la pandemia el año pasado, el gobernador Herrera Ahuad decretó que aquellos trabajadores mayores de 60 años, o con alguna patología respiratoria, cardíaca, con inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, diabetes, pacientes oncológicos o trasplantados, obesos mórbidos o pacientes con insuficiencia renal podían realizar las tareas correspondientes desde el hogar.

“Se otorgó una licencia de carácter excepcional de asistencia a los puestos de trabajos, respecto de los sectores con mayor riesgo y/o vulnerabilidad, a los fines de mantenerlos a resguardo, y atendiendo las contingencias que genera la urgente necesidad de cuidar y resguardar la salud de los trabajadores incluidos en grupos de riesgo, para que estos no concurran a sus puestos de trabajo”, recuerda el decreto publicado la semana pasada, entre los argumentos para volver atrás aquella medida del inicio de la pandemia.

Al mismo tiempo, el documento oficial determina que “habiéndose analizado el estado de avance de la pandemia y de la circulación del coronavirus Covid-19 en el territorio provincial, así como el grado de avance del plan de vacunación, se encuentran dadas las circunstancias para la modificación del Decreto 344/20, a fin que los trabajadores de la Administración Pública provincial regresen a la presencialidad en sus puestos trabajo, siempre dentro del estricto cumplimiento de los protocolos sanitarios aprobados”.

Asimismo, a través del publicado decreto 1335/21, se determina el estricto cumplimiento del protocolo de actuación sanitaria, conforme decreto N° 590/20 y demás disposiciones sanitarias emanadas por las autoridades competentes, en base a los cuales se deberán adecuar las prestaciones laborales del personal, así como el funcionamiento de las distintas áreas, consignaron en el Boletín Oficial.

El Territorio.