El colono Héctor Kattz dijo que “nunca pensó en matar a nadie”

El Club Social de Oberá fue escenario este lunes de una conferencia de prensa en la que Héctor Kattz, el agricultor de Salto Encantado que mató a un presunto asaltante que ingresó a su vivienda, ratificó cómo sucedieron los hechos esa noche y remarcó su deseo de que “a nadie más le suceda esto”, en referencia a la situación personal y judicial que atravesó en los últimos días.

Kattz estuvo acompañado por su esposa, Laura Laumann, y por sus abogados defensores, Luciano Luna y Claudio Katiz. Los colonos, claramente afectados, se quebraron en varios momentos de la conferencia.

El agricultor refrendó que esa noche aparecieron los dos individuos en su casa argumentando que “la moto estaba rota, entonces ella (la esposa) salió a atenderlos porque yo estaba en calzoncillos. Me puse un short, salí detrás de ella y ahí pusieron la moto a un costado, bien al lado del portón. Se dio vuelta y cuando me di cuenta ya tenía el arma apuntando hacia mí y me agarró los dos brazos. Me pude zafar porque tenía guantes lisos y corrí hacia el fondo. Ahí vi que la apuntaban a ella y me fui a mi pieza (a buscar el arma). Disparé por la ventana hacia la oscuridad para asustarle y que se vaya, pero no fue así“, relató.

“Nunca pensé en hacer daño, por favor, soy cristiano”, remarcó antes de reflexionar que “ojalá a nadie más le suceda esto, no se hace una idea el shock que es ese momento, estar frente a una cosa como esa, siendo una persona de bien. Cuando usted está a disposición de ellos, que le pueden matar a uno, usted no sabe lo que pensó ni nada, queda neutro”, describió.

Aclaró que “no estoy arrepentido” de haber disparado, pero planteó que “más vale que te maten y lloren tus familiares, porque es un problema dañar a un delincuente”.

Al respecto, el abogado Claudio Katiz planteó que “en una situación límite, de vida o muerte, de fracciones de milésima de segundo, estando en riesgo la vida propia o de su mujer (…) nadie tiene el derecho de dejarse matar. Y no está prohibido tener un arma en casa, ahora habrá que buscar el modo de que las autoridades faciliten que el colono pueda registrar esa arma”.

Por ello, “vamos a buscar el sobreseimiento definitivo de Hector Kattz porque ha actuado absolutamente en legítima defensa suya, de su esposa y de su propiedad”.

Laumann, la esposa del agricultor, insistió en que “hace 36 años que estamos ahí, nunca tuvimos problema, somos un lugar de socorro, somos una familia de trabajo, no somos de hacer esas cosas”.

Kattz aprovechó también la conferencia para agradecer a todos los colonos que lo apoyaron, “al periodismo que permitió que los hechos se conocieran de inmediato, a las autoridades de Salto Encantado que se movieron desde el primer momento”.

Primera Edición.