El INYM evalúa cómo responden las plantas a la cosecha mecanizada

El Instituto Nacional de la Yerba Mate encomendó al INTA; como agente de investigación, que realice una evaluación sobre cómo responden las plantas ante la cosecha mecanizada.

Pero desde el organismo aclararon que no es una decisión tomada hacia la cual se avance. Esta aclaración de parte de Nelson Dalcolmo, director del INYM por la Producción, fue para llevar tranquilidad a los sectores que representan a los cosechadores de yerba mate, teniendo en cuenta que se manifestaron en alerta habida cuenta que una eventual mecanización significaría una disminución del empleo en el sector.

En declaraciones efectuadas ayer a la radio de Primera Edición, Dalcolmo señaló que “el INYM con el INTA encara un programa de evaluación de la respuesta de la plata bajo distintos sistemas de cosecha, no solamente mecanizado, sino también tradicional” y aclaró que no se está impulsando la mecanización.

“Se evalúa para después ver los mejores métodos de manejo de la planta, adaptar los parámetros de eficiencia de yerbales, la finalidad es una evaluación, no la mecanización”, señaló.

En la provincia de Corrientes, las grandes industrias realizan la cosecha mecanizada de la yerba mate, por lo que prescinden de los peones rurales y sus servicios. Este escenario es el que se pretende evitar en Misiones.

Peones preocupados

Representantes de los tareferos emitieron un pronunciamiento advirtiendo que no avalan la mecanización de la cosecha de yerba mate.

“A lo largo de toda su historia, con más de 120 años de cultivo sistemático, la yerba mate se caracterizó siempre por ser una actividad inclusiva y distributiva, sinónimo de arraigo rural, generadora de fuentes de trabajo en todos los estratos sociales (desde la cosecha hasta la industrialización) y dinamizadora de la economía en todos los pueblos de la zona productora (Misiones y nordeste de Corrientes)”, expresaron.

Para dimensionar la importancia del sector, cabe recordar que en el escenario actual interactúan 15.000 tareferos, 12.500 productores, 49 cooperativas, 197 secaderos y 102 molinos y molinos – fraccionadores, con sus respectivos empleados.

“Quienes representamos a los cosecheros y a los productores de yerba mate bregamos por afianzar ese escenario, propiciando una productividad sustentable y el empleo digno, para dar certidumbre y una mejor calidad de vida a los trabajadores”, sostuvieron desde este sector.

“Entendemos que la mecanización de la cosecha se contrapone a esos objetivos, por cuanto representa desplazamiento de mano de obra y, en consecuencia, crisis social, además de desconocerse el impacto del uso de estas máquinas en el ciclo productivo de las plantas y en la calidad del producto final”, finalizaron.

Fin de la zafra

Por otra parte, Dalcolmo sostuvo que este año hubo una cosecha “en tiempo récord” debido a que comenzó más tarde a consecuencia de la sequía.

El dirigente desmintió la falta de peones rurales y aseguró que “los muchachos están y se hicieron notar con la cosecha. Fueron volúmenes muy importantes que no se puede hacer si no hay cosecheros”.

Aunque aclaró que hay problemas de compatibilidad con planes sociales, por las bajas y altas, dando a entender que muchos trabajaron “en negro”.

Sobre el precio, dijo que aún se espera el laudo de la Nación, que podría salir la semana próxima para el precio de la hoja verde y que se pretende el piso más elevado posible en la cosecha de verano o zafrinha “para luego volver a elevar en marzo” al inicio de la siguiente cosecha gruesa.

El Gobierno provincial pidió 75 pesos por kilo aunque la grilla de los productores arroja 85 pesos. Igualmente “aceptaremos la grilla del INYM llegado el caso”, expresó.

Primera Edición.