En Misiones nueve niños esperan por una donación de órgano

Agosto es reconocido internacionalmente por ser un mes dedicado a la niñez: para celebrar las infancias y reconocer los desafíos que aún quedan para garantizar que se cumplan los derechos de los niños niñas y adolescentes. En ese marco, confirmaron que son nueve los niños en Misiones que están en lista de espera para recibir un trasplante de órgano.

Así lo manifestó el doctor Luis Esquivel, director del Centro Único de Coordinación y Ablaciones e Implantes de Misiones (CUCAIMIS) en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.

En cuanto a la donación pediátrica de órganos, “es un tema muy delicado, hay mucha resistencia en los padres en cuanto a este tema, es un problema que no pasa sólo acá sino a nivel mundial y nacionalEl año pasado fallecieron unos cinco niños en todo el país por esa razón, porque no hay disponibilidad de órganos y porque no hay conciencia social de que la única fuente de órganos son las personas que fallecen en condiciones de muerte encefálica, no hay otra fuente”, explicó el médico.

Es así que en la provincia, de los nueve niños en lista de espera, cuatro esperan por un trasplante renal, dos de ellos un trasplante hepático, dos intestinales y dos escleras. A su vez, el número de niños a la espera de un trasplante en Misiones es igual que el de provincias como Córdoba y Chaco según los datos del INCUCAI.

Un tema para instalar

Ante el tema tan delicado, el especialista indicó que sería positivo contar con campañas orientadas a la solidaridad y la donación en el ámbito de la pediatría; y la ayuda de los medios de comunicación y el sector educativo.

Por otro lado, según el responsable del CUCAIMIS, se trata de un tema que debe ser instalado en la discusión familiar.

“Es muy importante que, cuando se pueda, se hable en familia para que se genere conciencia de que todos tenemos más posibilidades de necesitar un órgano, de tener que donarlo ya que solamente pueden donar niños y adultos con muerte encefálica. Y muy pocas personas hacen muerte encefálica, cerca de 70, 80 cada millón de habitantes y, de esos, un pequeño porcentaje es apto para la donación”, explicó Esquivel.

En otras palabras, donantes son muy pocos, pero todas las personas pueden requerir desde: órganos hasta tejidos como córneas o células como médula ósea.

En ese marco, el médico explicó que está comprobado que las campañas de concientización no generan grandes cambios en la cantidad de donantes; algo que no se debe a un mal el enfoque de las mismas, sino a que “como personas nunca recibimos una educación que nos dé una perspectiva de nuestra propia muerte o nuestro final, siempre nos sorprende de manera inesperada”.

“Hay emociones intensas, nos bloqueamos, no sabemos qué hacer aunque nos hayamos expresado positivamente respecto a la donación de órganos en otras ocasiones”, finalizó.