Expulsaron del país a un brasileño condenado por intento de femicidio

Un brasileño que había sido condenado a 12 años de prisión por dejar a su pareja con paraplejía en un intento de femicidio perpetrado en Comandante Andresito fue expulsado del país ayer y entregado a las fuerzas de su país de origen en el límite internacional sobre el puente Tancredo Neves.

El implicado es Jorge Paulo Rozisky (46), nacido en Capanema (Brasil), pero radicado en Argentina desde el 2002 y privado de su libertad desde julio de 2015, cuando la Policía lo detuvo después de intentar matar a su pareja.
De acuerdo a lo consignado por fuentes consultadas por El Territorio, el hombre estaba alojado en el Complejo Penitenciario III de Eldorado, pero ahora el Tribunal Penal Uno de esa misma localidad efectivizó la orden de expulsión que pesaba en su contra y el procedimiento se concretó ayer a la mañana.

Para ello, el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) articuló un operativo mediante el cual trasladaron al condenado hasta Puerto Iguazú y, una vez en el límite internacional sobre el puente Tancredo Neves, lo entregaron a manos de la Policía Federal brasileña.

La cancelación de su residencia en el país y la consecuente expulsión de la Argentina de Rozisky había sido dictaminada por el Dirección Nacional de Migraciones en marzo de 2019, pero las autoridades del Tribunal Penal Uno de Eldorado debieron aguardar que el hombre cumpla la mitad de su condena tras las rejas para poder efectivizar la medida.

“Para la Argentina él ya no puede ingresar más al país. Es una prohibición que le pesa de por vida y se le da por extinguida la pena que se le impuso, aunque en caso de que viole la prohibición, tendrá que volver a cumplir la pena. La expulsión es un instituto que se da como potestad del Estado argentino, no es a pedido del interesado. El que quiera irse no puede peticionar su expulsión, es potestad del Estado expulsar a aquellos extranjeros que hayan cometido un delito. Como él (por Rozisky) ya estaba condenado, había que esperar que cumpla su condena para hacer efectiva la expulsión”, explicó una fuente.

Hecho y condena

El brasileño había sido condenado el 14 de septiembre de 2017 tras un debate oral realizado en Eldorado.
En esa instancia, fue sentenciado a la pena de 12 años de prisión al ser declarado responsable de los delitos de “tenencia ilegal de arma de guerra y tenencia de arma de fuego de uso civil condicional en concurso real y homicidio doblemente agravado por tratarse de femicidio y por la convivencia en grado de tentativa”.

El hecho que lo llevó a prisión se registró el 18 de julio de 2015, en el barrio Quintas Altas, de Andresito, localidad misionera limítrofe con Capanema, ciudad de origen del implicado.

Ese día, como en tantas otras oportunidades, el brasileño comenzó a maltratar a su pareja en la habitación matrimonial. Según se pudo reconstruir, primero hubo una discusión y luego el hombre tomó un revolver Colt calibre 38 y disparó dos veces contra la mujer.

De esos dos tiros, uno dio en una ventana y el otro impactó en la región intercostal de la víctima, lo que afectó su médula y le provocó daños irreversibles. La situación fue tal que al momento del juicio, la mujer compareció en silla de ruedas y declaró que no sentía nada del ombligo para abajo y tampoco tenía control de esfínteres.
Al momento de la ronda de alegatos, el fiscal interviniente, Federico Rodríguez, solicitó una condena de 14 años de prisión para el acusado, al tiempo que ponderó el daño ocasionado a la mujer e hizo hincapié en que el conflicto suscitado ese 15 de julio de 2015 no se trató de un hecho aislado sino que se enmarcó en una historia de violencia frecuente.

“Según expresaron los testigos, las veces que la pareja discutía, que era habitual en la casa, había maltrato físico y si tenía el arma en la mano (por Rozisky) le decía que la iba a matar”, subrayó Rodríguez en esa ocasión, detallando además que las agresiones consistían en cachetadas, empujones, tiradas de cabello e incluso patadas. Todo ello, basado en las testimoniales vertidas por la familiares de la pareja durante el debate.

En otro tramo de su alegato, el fiscal hizo foco sobre que al momento de efectuar los disparos el hombre lo hizo frente a un hijo menor (10 años) que estaba en la misma habitación, quien intentó interferir para evitar que su madre sea baleada, lo que terminó generando “un daño psicológico notable en el chico”.

De esta manera, tras dos días de audiencias el tribunal compuesto en esa ocasión por las magistradas María Teresa Ramos, Lyda Gallardo y Sofía Kleimbelen, dictó sentencia y condenó al brasileño a la pena de 12 años de prisión.
La pena del extranjero iba a ser cumplida totalmente el 18 de julio de 2027, pero ahora fue expulsado y tendrá prohibido regresar a la Argentina de por vida.

El Territorio.