Firmó un juicio abreviado por matar a garrotazos a su presunto agresor

Esta mañana, durante una sola audiencia, iba ser juzgado un hombre acusado de matar a otro en octubre del 2020 en la localidad de 25 de Mayo. La víctima fue Carlos Armando Viera De Lima (35), de profesión panadero. El agresor actualmente tiene 38 años.

El Tribunal Penal de Oberá citó a siete testigos para el debate. Entre ellos iban a estar los que vieron al acusado en un bar con quien se convertiría en víctima minutos después. Sin embargo, a menos de 24 horas antes del inicio, en un acuerdo entre la fiscalía y su abogada defensora, se reconoció autor del crimen y pidió abreviar el proceso.

Esto fue comunicado a las autoridades del Tribunal quienes aguardarán que las partes acerquen los términos del acuerdo. Según pudo saber este Diario la pena acordada fue de 8 años, la mínima para el delito de “homicidio simple” por el cual estaba imputado.

En caso que los magistrados presten conformidad con el monto de pena y otros detalles jurídicos, procederán a homologar el acuerdo.

En un yerbal

El hecho en cuestión se conoció el lunes 5 de octubre de 2019. Un hombre que realizaba la limpieza de un yerbal avisó a la policía acerca del hallazgo de un cuerpo. Inmediatamente efectivos llegaron al sitio y confirmaron que el cadáver pertenecía a Carlos Viera de Lima.

Pero el primer detenido fue quien era su hijastro, dado que lo había amenazado de muerte. El contexto de esta situación era que Viera de Lima se había separado de su madre y el joven le había advertido de muy mala manera que no regresara. Inclusive la Justicia le impuso una orden de restricción de acercamiento. A las pocas horas quedaría desvinculado del caso.

Con todos los datos obtenidos los investigadores no tardaron en dar con el principal sospechoso, quien quedó a disposición del Juzgado de Instrucción 2, a cargo del magistrado Horacio Alarcón. En un allanamiento a su morada incautaron prendas con manchas de sangre.

La autopsia determinó que el deceso de Viera De Lima se produjo por fractura craneal en la zona occipital. Faltaba hallar el arma homicida.

Esto se concretó el martes siguiente en horas de la mañana, cuando personal de la comisaría loca halló un trozo de madera de poco más de un metro de largo, que tenía manchas hemáticasEstaba a unos 50 metros de la vivienda de quien era el autor.

El hombre está detenidos desde hace un año y diez meses. De haber conformidad con la abreviación del juicio, cuando se cumpla las tres cuartas partes de la condena podrá pedir las salidas transitorias del penal.

Por las marcas que tenía el cuerpo supieron que tenía un fuerte golpe en la cabeza que presumiblemente podía haberle provocado la muerte.

Los investigadores de la UR-XI comenzaron las averiguaciones para reconstruir las últimas horas de vida de la víctima. Supieron que había estado reunido en un bar con un hombre que era su conocido y hasta podría decirse que eran amigos.

Precisamente en ese lugar varios testigos sostuvieron que se habían reunido a tomar bebidas.

La charla que tuvieron era amistosa pero los planes que tramaban llamó la atención al testigo que aportó el dato a la policía. Lo que iban a hacer tenía que ver tangencialmente con la expareja de Viera de Lima.

Él quería darle un susto a quien era el actual concubino. Pero algo salió mal y quien se iba llevar la peor parte fue el que urdió el plan.

Ya en horas de la noche del domingo presuntamente se dirigieron a “emboscar” a esa persona pero ambos tuvieron una discusión. Se desconocieron probablemente en una disputa verbal acalorada impulsada por los tragos que habían ingerido. En ese contexto el acusado lo golpeó con un palo en la cabeza y lo dejó a su suerte en un sector de la plantación. Vecinos aportaron el dato clave. Habían observado salir al hombre del lugar donde luego fue encontrada la víctima.

Primera Edición.