Indignación por el traslado en moto del cuerpo de una mujer mbya

Las imágenes del traslado en motocicleta de un ataúd en medio de la selva por caminos de tierras intransitables causó indignación total. Se trata del cuerpo de Lucinda, esposa del cacique de la comunidad Tecoy’má ubicada en la Biosfera Yabotí, quien falleció en el Hospital SAMIC de Oberá debido a un grave problema de salud.

La mujer de avanzada edad murió el pasado jueves a la madrugada, pero recién el sábado pudieron trasladar sus restos hacia su comunidad debido a la dificultad de acceso a la zona.

“Tenía tuberculosis y falleció de una neumonía, todo esto debido a la falta de un acceso rápido a la comunidad Tecoy’má que queda allá arriba de la Biosfera”, contó a PRIMERA EDICIÓN, Vasco Baigorri, integrante del Equipo Misiones de Pastoral Social Aborigen (EMIPA).

Manifestó que “estamos muy dolidos porque Lucinda era una persona muy importante para el mundo mbya, para todos nosotros y especialmente para mí”.

“Tengo mucho dolor por los años que conozco a Lucinda y a su esposo Artemio, me duele muchísimo la falta de atención que vivieron”, expresó. “A nosotros como Pastoral Social Aborigen nos pidieron colaboración para el traslado del cuerpo con un vehículo particular, porque el nuestro está en reparación”, sostuvo.

Por su parte, María Josefa “Kiki” Ramírez del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA), observó que el día que trasladaron el féretro “estaba lloviendo y como los caminos son muy feos dejaron el ataúd en una comunidad cercana a la aldea, hasta que pudieron llevar en una motocicleta”.

“Nosotros los acompañamos desde hace muchos años, ellos han logrado la recuperación de su territorio, y hay muchas dificultades para acceder a la comunidad”, apreció.

Asimismo, apuntó que “esta señora estuvo enferma y no pudimos entrar a buscarla por el mal estado de los caminos”.

“No pudieron sacarla, y hasta que lo hicieron, ya estaba muy mal y falleció. Todo esto, la muerte de la señora y su traslado son lamentables y son consecuencias de algo mucho mayor”, cerró.

En tanto, desde el Municipio de El Soberbio señalaron a este Diario que “se contrató el servicio de una funeraria local, la cual buscó el cuerpo y volvió, pero llegó la noche. Estas aldeas están pasando el arroyo Pepirí, a unos 60 kilómetros de El Soberbio y ya es parte de San Pedro”.

“Igual contratamos la funeraria, pero el coche fúnebre se metió hasta donde pudo y ya entrada la noche (23 horas) dejó el cuerpo en la primera aldea al parecer; además los caminos no están bien”, relataron y agregaron que “se hizo el esfuerzo de contratar la funeraria”.

Primera Edición.