Inhumaron los restos de Josías en Oberá: “No nos queda otra cosa más que confiar y esperar”, dijo el abuelo

“En este contexto hay cosas que no se pueden decir, pero vamos a esperar porque no nos queda otra cosa más que confiar y esperar. Por más indignación que tengamos no podemos increpar a los policías o al juez para hacer sentir nuestro reclamo, más bien tenemos que aguantar y ser fuertes en este momento porque se viene una parte difícil, que es caer en la cuenta de que ese espacio está vacío y entonces aparecerán preguntas que no sabremos responder. Necesitamos que se esclarezca rápido”. Las palabras, cargadas de angustia, son de José Cardozo, abuelo de Josías Galeano (15), asesinado y cuyo cuerpo fue encontrado a principios de junio en un bañado de la ciudad de Oberá.

Esta mañana, después de una espera de casi tres meses, la familia del adolescente pudo inhumar su cuerpo en el cementerio La Piedad de la Capital del Monte. 

“Estamos todos pensando qué va a pasar con este caso, porque siguen habiendo muchos interrogantes y personalmente creo que en Oberá eso no puede suceder, somos un pueblo chico, cómo no se va a descubrir qué le hicieron a mi nieto y sobre todo quiénes lo mataron”, analizó el abuelo aunque en ese punto acotó como un aspecto “de alguna forma positiva” que ahora “tenemos un abogado que se va a encargar de aquí en más, de hecho lo está haciendo. Sabemos que la justicia es lenta pero por ahí descubre qué pasó realmente”.

Finalmente Cardozo lamentó que “lo que pasamos con este nene no se puede creer” y se preguntó: “¿La justicia dónde está?”, además de “¿Quién te apoya en esto?”.

Dolor del último adiós

La despedida en el camposanto ocurrió a media mañana de hoy, en medio de escenas de mucho dolor en el que se reiteró con fuerza el pedido de justicia y rápido esclarecimiento del crimen. 

Medio centenar de personas, entre familiares y amigos, se congregaron justo frente al nicho dispuesto por la Municipalidad de Oberá donde fue depositado el cuerpo. La madre de Josías, Carolina Ramírez, sufrió una descompensación y debió ser asistida, al igual que el papá, Cristian Galeano, a quien se lo vió abatido.

“Estamos todos muy impresionados por lo que le pasó a este pibe, que puede ser el hijo de cualquiera. Seguimos pidiendo justicia, que nunca más haya un Josías”, manifestó el docente Leandro Sánchez consiguiendo la aprobación de los presentes que se sumaron al grito de “¡Justicia!”.

Cabe recordar que Josías desapareció el pasado 30 de abril, mientras que su cuerpo en avanzado estado de descomposición fue encontrado el 3 de junio, sumergido parcialmente en un bañado de poca profundidad situado cerca de una comisaría local. Luego los restos permanecieron 81 días en la morgue judicial de Posadas para la realización de la autopsia y estudios complementarios, hasta que ayer fueron entregados a los padres.

Por el crimen hay un detenido, Rogelio Andrés “Koki” T. (26), imputado y con prisión preventiva por el delito de homicidio simple, aunque desde el primer momento la madre del menor apuntó sus sospechas al accionar policial basada en graves antecedentes de violencia y amenazas hacia el menor, hipótesis minimizada por la justicia.

Esta noche, como cada miércoles, habrá una nueva marcha en el centro obereño.

El Territorio.