Juicio en Oberá: Bondar trató de anular el debate recusando a los jueces, no prosperó y mañana habrá sentencia

La segunda jornada de debate oral por el robo agravado y abuso sexual que sufrió una anciana con discapacidad de 71 años en 2016, en Oberá y tiene en el banquillo de los acusados a Jonathan Taborda, Rosalino De Melo y Jacobo Bareiro, tuvo un inicio inesperado en razón de que el abogado de éste último, Roberto Bondar, recusó con causa a los jueces subrogantes que integran el Tribunal Penal Uno de Oberá, Miguel Orlando Moreira, Graciela Ivonne Heppner y Jorge Villalba, y además al secretario, Benjamín Armoa.

Basó el planteo -presentado diez minutos antes de la apertura- en la supuesta parcialidad de los magistrados a quienes, entre otros términos, los acusó de que “ayudan y socorren a una sola de las partes” y en ese contexto los declaró “indiferentes para descubrir la verdad” y “carentes de la necesaria objetividad para administrar la causa”.

Esto tiene que ver con un certificado que presentó la víctima con firma del médico obereño Carlos Flamig, en el que declaró una serie de dolencias físicas y cierto grado de alzheimer que supuestamente le imposibilitaba declarar en el juicio. En la víspera, por insistencia del propio Bondar y de la defensora oficial subrogante (de Taborda), Gabriela Carvallo, el Tribunal hizo lugar al pedido de que la mujer fuera revisada por una junta médica del Cuerpo Médico Forense (CMF), que si bien confirmó los condicionantes físicos la determinó mentalmente apta para testimoniar, lo que finalmente ocurrió (ayer a la tarde) después de ser trasladada hasta la sede tribunalicia y obligada a revivir con detalles el calvario que padeció hace poco más de cinco años.

Bondar denunció en la recusación que dicho certificado fue presentado “por desconocidos, sin nombre y apellido, de manera ilegal y sin que las partes tuvieran conocimiento” y aseguró que ante eso, recién “a instancias de Carvallo y con el apoyo de los otros defensores” los jueces aceptaron el pedido de intervención del CMF que concluyó lo contrario. “Si no hubiera intervenido la defensora Carvallo ese certificado hubiera permitido que no declare”, manifestó en relación a la anciana damnificada.

En consecuencia, expuso en los argumentos que pidió (ayer, durante el debate) una investigación por presunto delito de falsedad ideológica e incumplimiento de los deberes de funcionario público, tanto para el médico que firmó el certificado que declara incapaz a la mujer como para el secretario del Tribunal que recibió dicho documento -a su criterio- sin la legalidad correspondiente, lo que no fue considerado por los jueces y le terminó sirviendo entonces como fundamento base  de la recusatoria.

“Es grave lo sucedido, nos quisieron obstaculizar, no tienen la necesaria objetividad”, reiteró Bondar en relación a los miembros del Tribunal, quienes después de analizarlo en un cuarto intermedio de casi dos horas decidieron rechazarlo “por incierto” y minutos antes del mediodía dieron continuidad al debate, con la declaración de una última testigo (ex pareja de De Melo), alegatos y posterior sentencia.

“Rechazar por ser manifiestamente incierto, hechos que se alegan en forma de hipótesis y contrarios a lo ocurrido. Para este Tribunal no existe ninguna decisión o manifestación que pueda deducir presunción de parcialidad”, concluyeron los magistrados y el debate continúa en Oberá.

El Territorio.