La banda de Gabi comercializaba en Oberá cocaína proveniente de Perú

El avance de las bandas transnacionales en el territorio de Misiones quedó plasmado en un expediente que se tramita ante el Juzgado Federal de Oberá, ya que los dos kilos de cocaína que fueron decomisados en el megaoperativo del pasado 7 de abril provienen del Perú e ingresaron al país vía Salta, según determinó la investigación.

Un vocero del caso precisó que se trata de droga de máxima pureza que aún se hallaba en su empaque original, es decir que no había sido cortada ni estirada con otras sustancias para su posterior comercialización.

En ese contexto, el último viernes los diez imputados comparecieron ante el juez federal Alejandro Gallandat en audiencia de extracción de muestras para peritaje, procedimiento que permitirá certificar la pureza del estupefaciente. 

Se trata de Gabriel M., Gustavo N., Jonathan C., Matías M. D. L., César S., Horacio S., Gabriel H., Walter B., Gustavo A. y Ariel M., nueve de los cuales permanecen detenidos en la Seccional Cuarta de Oberá, mientras que uno goza de prisión domiciliaria porque tiene a cargo a sus hijos menores.

Hasta el momento, la mayoría se abstuvo de declarar. En tanto, cuatro de los implicados tiene el mismo defensor particular.

Por el momento, los diez están imputados por “tenencia de estupefacientes a los fines de comercialización de manera organizada entre más de tres personas”.

Para avanzar en el procesamiento resta conocer el resultado de la citada pericia química de la droga, como también el cotejo de los entrecruzamientos telefónicos, medida que lleva tiempo por la cantidad de implicados.

Varios de los detenidos poseen antecedentes por infracción a la ley de estupefacientes, como Walter B. que purgó condena de tres años y al poco tiempo de recuperar la libertad volvió a caer.

Narcos con prontuario 

El procedimiento del pasado 7 de abril fue producto de varios meses de paciente investigación por parte de efectivos de la Unidad Regional II de Policía, lo que permitió el secuestro de dos kilos de cocaína y uno de marihuana, además de dosis de LCD, armas y elementos para el fraccionamiento y venta de estupefacientes. También decomisaron 770 mil pesos en efectivo.

La operación derivó en la detención de diez personas, entre ellos el considerado líder de la principal organización dedicada a la venta de cocaína en Oberá, identificado como Francisco Gabriel M. (31), alias Gabi, quien tiene una condena previa por infracción a la ley de estupefacientes.

El citado fue detenido en su domicilio del barrio 180 Viviendas, donde hallaron cocaína, LSD, dinero en efectivo y una balanza de precisión, entre otros elementos relevantes para la investigación.

También fueron capturado Gustavo A., alias Pantera, mano derecha de Gabi M. y concubino de una integrante del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), cuyo domicilio en Villa Barreyro fue allanado.

Además de la detención de Pantera, en el inmueble también se secuestró un revólver calibre 22, municiones, dinero en efectivo y varias balanzas de precisión.

Al respecto, una fuente del caso señaló que “los elementos secuestrados confirman la comercialización porque tenían drogas fraccionadas, se encontraron muchas balanzas de precisión, celulares, dinero, envoltorios y elementos de empaques. También algo de armas y municiones”.

El citado Pantera también purgó una condena previa por estupefacientes y posee antecedentes por robo de autos.

Golpe exitoso

El megaoperativo del 7 de abril permitió hallar elementos para vincular a los integrantes de la banda. En tal sentido, valoraron que por el tiempo que demandó la investigación no se haya filtrado ningún dato que entorpeciera la operación, ya que en todos los puntos allanados encontraron estupefacientes o elementos relacionados al narcomenudeo. 

El detalle del caso indica que en un domicilio de calle Colombia y Santa María de Oro secuestraron marihuana y cocaína.

A pocas cuadras del lugar, sobre la calle Vélez Sársfield, dieron con marihuana y cocaína, además de papel tipo film para posibles empaquetados, gran cantidad de semillas de marihuana y una balanza de precisión.

Sobre calle Roca casi Concordia, en Loma Porá, procedieron a la detención de un sospechoso de 24 y al secuestro de marihuana. También serán peritados una notebook y un celular encontrados en el inmueble.

En un domicilio de calle Noruega fue aprehendido un hombre de 28 años, en cuyo poder hallaron cocaína y marihuana. Además secuestraron una balanza y Volkswagen Gol.

Sobre calle Río de la Plata fueron detenidos tres implicados de 30, 18 y 45 años. En el lugar se procedió al secuestro de cocaína y marihuana; teléfonos celulares, dinero en efectivo y una motocicleta Yamaha FZ 160cc.

En Barrio Ecológico secuestraron cocaína y marihuana; teléfonos celulares, una notebook, una balanza precisión y cartuchos calibre 22.

En calle Aramburu capturaron a otros tres sospechosos de 34, 36 y 40 años, y secuestraron cocaína, dinero en efectivo, una balanza de precisión y papel film, entre otros elementos.


“Sobres” a policías

El subcomisario Carlos Ariel L. se halla en disponibilidad desde hace casi dos años, al igual que Hugo Ariel B., quien era su segundo en Toxicomanía. El vínculo con Gabi M. se estableció cuando el primero reconoció que la división que dirigía lo investigó en varias ocasiones, aunque insistió en que nunca hubo pruebas contundentes en su contra, lo que contrasta con la versión de subalternos.

Por ello, en sede judicial le preguntaron por qué se reunió con él si sabía que lo estaban investigado por narcomenudeo: “Tenía datos de una causa de la Justicia ordinaria, pero él no quería reunirse en mi división para quedar como supuesto informante ante mis subalternos”.

En tanto, confirmó los dichos de una suboficial que en una oportunidad alertó sobre movimientos del presunto distribuidor, a quien identificó ingresando a una residencia con una mochila.

“En ese momento no teníamos un oficio de investigación, si bien siempre se sospechó que el señor M. cometía delitos de narcomenudeo nunca pudimos lograr pruebas contundentes (…) Si bien la conducta de M. llamó la atención, no había elementos para solicitar una orden de allanamiento”, declaró el subcomisario.

De todas formas, indicó que “al otro día la suboficial estaba molesta porque no se hizo nada con el dato que aportó”, reconociendo que los subalternos elevaron reclamos al respecto.

Por otra parte, en el marco de una denuncia por amenazas de muerte, el año pasado un joven declaró haber llevado “sobres” para policías de parte de Gabi M.

El Territorio.