La mayoría de los conflictos este año en las escuelas fueron entre adultos

El Gabinete Psicopedagógico Interdisciplinario (GPI) atiende cada año diversas cuestiones de la comunidad educativa y brinda herramientas para el funcionamiento óptimo de instituciones públicas de la provincia.

Acoso escolar, abuso sexual, ciberbullying son algunas de las temáticas que aborda el equipo de profesionales que depende del Consejo General de Educación (CGE). Las estadísticas varían anualmente y lo que primó en este 2021 fueron los conflictos entre los adultos: entre padres y docentes o directivos, entre docentes con directivos y supervisores y de docentes entre sí.

“El conflicto entre los docentes y los padres pasa generalmente por el tema de aceptar las diferencias, acompañar los procesos de aprendizaje de los estudiantes en las diferencias de ritmo que tienen”, comentó Ricardo Martin, coordinador provincial del GPI, en diálogo con El Territorio.

Y continuando con su enunciado, agregó: “Porque un docente que se pone rígido en que un estudiante debería manejar cierto contenido por estar en tal grado, genera un conflicto. Eso implica contener a la familia, acompañar al estudiante y asesorar al docente y directivo para que puedan empezar a comprender esto de acompañar las diferencias y favorecer los procesos de inclusión plenos. Un chico que no es atendido en ese sentido termina siendo excluido de diferentes maneras, la escuela tiene que estar preparada para aceptar a todos los estudiantes en sus diferencias”.

Por otra parte, comentó que otra de las cuestiones intervenidas entre los tutores de los estudiantes y los educadores también pasó por las clases de Educación Sexual Integral (ESI) y su abordaje.

“Es otras de las temáticas que hay que seguir trabajando y fortaleciendo porque todavía hay mucho miedo con respecto a abordar ciertas cosas y prejuicios que quizás están todavía dentro de la familia. También sucede a veces que el docente se siente con temor a abordar temáticas porque después puede tener problemas con las familias; desde un lugar le dicen que hay que abordarla pero después los padres les terminan haciendo planteos”, comentó Martin.

Y detalló cuál es el trabajo del equipo en estos casos: “Se asesora en cómo planificar y llegar a esos acuerdos con la comunidad escolar de cómo se va a trabajar esta temática. Los profesores y directivos tienen que trabajarlo, pero también informar a la familia qué se va a trabajar, cómo, cuál es el sentido de abordar estos temas. Lo ideal es que menos conflictos vayan apareciendo”.

Diversas realidades en las sedes
El GPI está pronto a cumplir quince años y actualmente tiene sedes, además de Posadas, en Garupá, Oberá, San Vicente, Bernardo de Irigoyen, Leandro N. Alem, Eldorado y Puerto Iguazú.

El grupo en estos días se encuentra analizando la información de cada una de las sedes que les llegaron a través de la línea del gabinete (4437722) y la de convivencia escolar (4430092).

Cada una tiene su complejidad y los casos que atienden también varían. “En la zona Norte se ven más atenciones que tienen que ver con vulneración de derechos de los niños, como por ejemplo, privación de la educación, situaciones de abuso que es lo que más ocurre en el interior, en Posadas tuvimos muy pocas intervenciones de ese tipo”, detalló el profesional.

Asimismo, comentó que tuvieron que dar intervención en casos de acoso escolar y ciberbullying entre compañeros de curso.

“Trabajamos con la familia del victimario y con la escuela en el asesoramiento de cómo seguir acompañando a la víctima, cómo trabajar la temática y atender las diferentes señales que pueden irse dando dentro de cualquier curso para prevenir. Siempre enfatizamos en la cuestión preventiva y estar alertas de que no es sólo desarrollo de contenidos sino también hay que estar atentos a todos estos contenidos transversales como la educación emocional, educación sexual integral, la convivencia, que son temáticas que hacen que un docente esté preparado para trabajar en el siglo XXI”, contó.

Y por último, sostuvo: Tuvimos casos en los que hubo que asesorar a las instituciones específicamente para la aceptación de la diversidad de género o identidad percibida por estos adolescentes”.

El Territorio.