Manejaba con 2.48 de alcohol en sangre, chocó a un coche estacionado y volcó

Durante el fin de semana se viralizaron imágenes de un choque y vuelco en la intersección de avenida Libertad y calle Chubut, pleno centro de Oberá. El hecho se registró el último sábado por la noche y fue protagonizado por una joven que conducía con 2,48 gramos de alcohol en sangre, es decir cinco veces superior al permitido.

La conductora fue identificada como Gisela Viviana S. (25) y estaba al mando de un Volkswagen Vento, que quedó en posición invertida tras impactar contra un Volkswagen Nivus, que se halla estacionado frente a la plazoleta Leoncito.

En las imágenes difundidas por las redes sociales se observa a la propietaria del Vento muy alterada, insultando y evidentemente intoxicada, aunque resultó ilesa y caminaba por sus propios medios.

“Hacete rubio, negro de mierda”, le dijo a un transeúnte que le recriminó por su accionar.

En tanto, desde la Unidad Regional II de Policía confirmaron que el test de alcoholemia practicado a la conductora arrojó 2,48 gramos de alcohol en sangre.

Ya en el Hospital Samic, adonde fue trasladada por precaución, insultó y maltrató al personal de guardia, comentaron desde el centro asistencia. Luego fue notificada de la causa, pero no quedó detenida.

Por su parte, la docente Adriana Back (36), propietaria del Nivus impactado por el Vento, radicó una denuncia ante la Seccional Primera donde relató los hechos y reclamó el pago de los daños.

El reclamo

En diálogo con El Territorio, este mediodía Back se mostró muy afectada por la situación, ya que el costo del arreglo de su coche rondaría el millón de pesos.

“El seguro del Vento no cubre nada porque la dueña estaba borracha. Estoy con mucha bronca e impotencia porque uso el auto para trabajar y para llevar a mis hijos a sus actividades, y por una irresponsable ahora se nos complica todo”, lamentó.

Además, se mostró indignada porque “después esta chica se jactó y se burló por redes sociales. Publicó una foto de su auto y escribió ‘salí a dar una vueltita y di tres’. Pudo haber matado a alguien y todavía se ríe”.

La docente mencionó que estacionó en esa esquina porque llevó a su hija y a una amiguita la plazoleta Leoncito y después fueron a cenar.

“Como era cerca fuimos a pie, dije para qué voy a mover el auto. Volvimos a las 22.30 y nos encontramos con mi auto chocado y el otro volcado. Lo primero que pregunté fue si el conductor del Vento estaba bien. Ni me imaginé que estaba tan borracha”, detalló.

Y agregó: “Como estaba tan borracha su seguro no cubre los gastos y necesito que me pague. Aparte esta chica no puede seguir manejando porque me dicen que no es la primera vez que chocó. La plazoleta estaba llena de chicos, familias que iban y venían. Pudo haber sido una tragedia”.

El Territorio.