“Mi hija fue abusada y sigue siendo abusada donde vive”

“Mi hija me pide auxilio, me cuenta cosas aberrantes y llegué a grabarla para tener de prueba cómo llora y dice cosas que son imposibles de inventar para una criatura de 4 años. Pero para la Justicia nada es suficiente y sigue conviviendo con el abusador. Ya no sé qué hacer para ayudarla”, reconoció un padre desesperado ante la peor de las sospechas.



Precisó que en varias oportunidades su hija le manifestó que un tío -hermano de la madre- la toca en sus partes íntimas cuando la baña, juega o duerme con ella, circunstancias que por sí solas encienden todas las alarmas.


En ese contexto, en octubre del año pasado el progenitor radicó la primera denuncia ante el Juzgado de Instrucción Cinco de Leandro N. Alem, donde reside. También se tramita un expediente en el Juzgado de Familia y Violencia Familiar de la citada localidad.


En tanto, la semana pasada se presentó ante la Comisaría de la Mujer y volvió a denunciar la persistencia de los presuntos abusos en perjuicio de la pequeña por parte del mismo tío.


Al respecto, en diálogo con El Territorio aseguró que “la Justicia hace oídos sordos a mis denuncias y hasta ahora ni siquiera se hizo ni Junta Médica ni Cámara Gesell para evaluar a mi hija. Necesitamos medidas urgentes porque mi hija fue abusada y sigue siendo abusada en la misma casa donde vive”.

 
Afectado por la situación que padecería su hija, precisó que la madre de la criatura ostenta un cargo judicial, lo que interpretó como “una ventaja porque conoce a mucha gente y tiene contactos. De lo contrario no se entiende que no hagan nada”.


La pequeña reside con su madre en la localidad de Caá Yarí, mientras que el progenitor la busca miércoles y sábados, según el régimen de visitas vigente.

 
Alertas previas

 El denunciante precisó que su separación de la madre de la niña obedeció al maltrato que ejercía la mujer sobre la criatura, lo que oportunamente fue denunciado.

 
Luego entabló una puja judicial para poder ver a su hija, por lo que demanda mediante logró un régimen de visitas.

 
“La segunda vez que la busqué me contó que el tío le tocaba. No paró más de hablar y contar detalles aberrantes. Que el tío la bañaba, dormía con ella y le hacía cosas, por eso le dolían las partes íntimas”, indicó.

 
Incluso, mencionó que hace dos años y medio su ex mujer publicó fotos en las redes sociales donde se veía a la nena en la misma cama con el tío, lo que lo llevó a radicar una denuncia.

 
Al respecto, indicó que “al ver esas imágenes alerté a las autoridades porque conozco que clase de persona es el tío de mi nena, habla de sexo día y noche y no le importa quién esté en frente”.

 
Visiblemente angustiado, señaló que la primera vez que la niña le comentó sobre los presuntos abusos se dirigió a la comisaría de Caá Yarí para radicar una denuncia, pero el oficial a cargo le recomendó no lo haga.

 
En consecuencia se dirigió a la Comisaría de la Mujer de Alem, donde sí le tomaron.

 
“Una médica policial le revisó el exterior bien y dijo que se iba a convocar a una Junta Médica para hacer el examen completo, cosa que nunca se hizo y ya pasaron diez meses de la primera denuncia penal por abuso sexual. Ni siquiera hicieron la Cámara Gesell porque supuestamente es muy chica. Lo único fue una entrevista psicológica”, explicó. 

 
Asimismo, insistió en que le negaron la posibilidad de constituirse como querellante y le impiden el acceso al expediente.

 
Segunda denuncia

 Luego de la primera denuncia, en octubre del año pasado el Juzgado de Familia y Violencia Familiar le otorgó la custodia provisoria al padre y fijó un régimen de visitas para la madre.

 
“Pero un día de visita mi ex la sacó a la nena de la escuela y la llevó a vivir con ella a Caá Yarí, supuestamente por orden de la Justicia, cosa que a mí nunca me notificaron. Ahora yo la veo sólo sábados y miércoles. La semana pasada me volvió a contar que el tío la tocó, cosa que presentía porque tuvo recaída y pesadillas con el tío”, alertó el progenitor.

 
En consecuencia, radicó una segunda denuncia por el delito de abuso sexual con acceso carnal ante la Comisaría de la Mujer de Alem. En tanto, como medida de prevención, no le restituyó la hija a la madre.

 
De todas formas, una comisión policial se acercó a su domicilio con una asistente social del municipio y retiraron a la niña, orden judicial mediante, no sin antes que un escribano público certificara el acto a solicitud del denunciante.

 
Entre las últimas pruebas presentadas por el padre se halla un audio de cinco minutos de duración en el que la pequeña relata los supuestos hechos en su contra mientras llora desesperadamente. 

 
“Para colmo cuenta que la mamá y la abuela la amenazan con golpearla si viene conmigo. Cuenta cosas aberrantes, inimaginables para una nena de 4años. El accionar de la justicia también es muy raro. Por eso fui a Derechos Humanos y decidí salir a los medios, ya que no puedo permitir que sigan lastimando a mi hija”, remarcó.

Las claves del caso
 Primera denuncia. La primera denuncia se hizo en octubre del año pasado ante el Juzgado de Instrucción Cinco de Leandro N. Alem, que preside la jueza Raquel Zuetta.

 
Régimen de visita. Tras la denuncia el Juzgado de Familia le otorgó al padre la custodia provisoria, sin embargo la pequeña está ahora con su madre y él la ve dos veces por semana.

 
Segunda denuncia. La semana pasada se radicó una segunda denuncia. Como prueba se presentó un audio de 5 minutos con el relato de la menor, que sigue con la madre.

En cifras

 10
 Desde la primera denuncia pasaron diez meses, tiempo en el cual no se realizó una Cámara Gesell ni una Junta Médica, denunció el padre.

El Territorio.