Oberá: llevan adelante un programa de tratamiento para varones violentos

En diálogo con RadioActiva de la capital provincial, la licenciada en Psicología, Alejandra Montero, explicó que el programa que tiene una duración de tres meses con un encuentro semanal, está dirigido a hombres mayores de 18 años que reconocen actitudes violentas y también para aquellos que no lo hacen. Asimismo indicó que no todos los hombres violentos ingresan al programa.

“No todos, pero sabemos que los varones que presentan conductas agresivas y violentas no suelen acudir al tratamiento por voluntad propia. Por eso está destinado a varones mayores de 18 años que pueden acudir de manera voluntaria, es decir que reconocen que tienen algún tipo de conducta que quieren modificar, pero también a aquellos varones mayores de 18 años que son traídos por un familiar, en el cual los propios familiares reconocen que este varón está teniendo conductas violentas y que sería bueno que pueda recibir tratamiento”, explicó Montero, que añadió también trabajan con varones mayores de 18 años que son llevados al programa por la justicia: “son aquellos que fueron denunciado, que tienen un proceso judicial en curso, alguna cautelar o demás”.

Según reveló una investigación del programa, lo que conlleva al varón a repetir sus actos de violencia es por la baja tolerancia a la frustración, algún sentimiento de inferioridad entre otros. “Si hablamos de algunos indicadores psicológicos, ejercen un control de la víctima para poder continuar con un autoestima elevado o superior”.

Las personas con conductas violentas hacia la mujer u otra persona no tienen una edad definida, según contó la psicóloga este tipo de conductas puede provenir desde la infancia o una naturalización cotidiana de violencia.

“Nosotros con mayores de 18 años pero no hay una edad en donde se maximiza este tipo de conductas, son personas que vienen siendo educados y han naturalizado la violencia por ahí de sus vínculos cercanos. Han aprendido desde su infancia a que el trato con las demás personas es de una determinada manera, ejerciendo el control y la violencia hacia el otro, sobre todo con su pareja, su compañera”, explicó.

Cabe señalar que entre los principales trabajos durante el transcurso del programa, se estudia o investiga al varón desde un contexto social, se realiza una psicoeducación con distintos materiales visuales para que se tome conciencia y que sepan que este tipo de conductas no es adecuado, es incorrecto.

 “Nosotros hablamos más allá de hacer terapia, se habla de distintos temas y después si le sugiere que continúen, pero eso ya es solamente si ellos quieren, si hay voluntad y deseo de un cambio genuino. Que entiendan que otras maneras y puedan modificar sus pensamientos sus creencias y así sus actitudes”, aseveró.  

Por último Montero dio a conocer que no todos los que asisten son insertados en el programa ya que previamente y mediante un estudio reconocen a las personas que intentan cambiar su hábito y quiénes no.

“Lo primero que hacemos es una evaluación de aptitud, hay personas que por sus características psicológicas no van a modificar sus conductas, entonces directamente no acceden al tratamiento. Esto lo sabemos mediante una entrevista individual donde hay cuestionarios donde tienen que completar algunos ítems para que lo podamos conocer un poco. Siempre esto es la primera impresión, pero si la persona llega habiendo consumido alguna sustancias, alcohol o en estado de mucha ansiedad nosotros lo que intentamos es derivarlo directamente a algún a otro lado para que pueda solucionar este problema”, cerró.

El Territorio.