Retiran de sus dueños a canes implicados en el ataque al nene

Un casal de perros de raza rottweilerque el sábado 27 de noviembre atacaron a un niño de 7 años y a su madre fueron retirados de la propiedad de sus dueños y quedaron en resguardo del canil de la Municipalidad de Oberá.

La medida fue dispuesta el último viernes por el titular del Tribunal de Faltas local, Francisco Sá, tras tomar declaración a testigos del hecho que ratificaron que los animales sacaron las cabezas por entre las rejas para morder a las víctimas.

El menor resultó con una gravísima lesión en el rostro, por lo que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en el Hospital de Pediatría de Posadas y afrontará un largo proceso de recuperación.

Se determinó que fue la hembra la que atacó al pequeño, mientras que su progenitora -en el intento de ayudarlo- fue mordida en un brazo por el macho.

Con relación al retiro de los canes de la guarda de sus dueños, el juez de Faltas precisó que “se trata de una medida preventiva para evitar que el hecho se repita, ya que no están dadas las condiciones de seguridad en el domicilio”.

Para tomar la medida, el juez evaluó las pruebas y constató la veracidad de la versión de la madre del menor, quien aseguró que los perros sacaron las cabezas por las rejas.

Asimismo, precisó que la próxima semana los propietarios de los animales tendrán su derecho a defensa. Concluido el proceso, el magistrado impondrá la correspondiente sanción.

El retiro de los animales dispuesto por Sá se concretó el viernes al mediodía con personal del Departamento de Salud Animal de la comuna, quienes asistieron acompañados por efectivos de la Seccional Segunda, aunque los dueños fueron colaborativos.

Testigos directos
En su edición del jueves, El Territorio publicó en exclusiva el testimonio de Andrea De Oliveira, la madre del menor atacado.

La mujer radicó la denuncia ante la Seccional Segunda, dependencia que el mismo día elevó al Tribunal de Faltas las correspondientes actuaciones, como ser examen médico y fotografías de las lesiones sufridas por el nene.

El viernes, en tanto, prestaron declaración dos testigos que relataron en detalle el horror padecido por la criatura y su madre.

Se trata de una pareja de vecinos que pasaron con el auto y vieron la situación. Se bajaron y socorrieron a la criatura y su mamá.

Precisaron que la hembra atacó al nene y el macho mordió el brazo de la madre que trataba de ayudarlo. Contaron que la dueña de los animales salió y argumentó que el chico puso la cara entre las rejas; pero que los mismos testigos afirmaron que en realidad los perros siempre sacan sus cabezas por las rejas.

Se trata de una zona con muchos transeúntes y, aseguraron, que era cuestión de tiempo que pase lo que sucedió.

En consecuencia, el juez interviniente dispuso el retiro de los animales y su alojamiento en el canil municipal, tal como prevé la ordenanza 2469 que regula la tenencia y cría de perros potencialmente peligrosos.

Ataque y secuelas
Además de la grave lesión en el rostro, el niño padeció excoriaciones en otras partes de la cara, brazos y piernas. El hecho se registró el sábado 27, alrededor de las 17.30, sobre calle Alberdi y Arana, a una cuadra del Jardín de los Pájaros de Oberá.

Andrea De Oliveira precisó que a esa hora caminaban con su hijo de regreso a su casa cuando el pequeño fue atacado por el animal.

“Él iba caminando tres pasos delante de mí por la vereda, en un momento gira para hablarme y en eso el perro sacó la cabeza entre medio de las rejas y le mordió el cachete, lo llevó hacia su lado y no lo soltaba”, indicó.

Vecinos y transeúntes que pasaban trataron de ayudar y alertaron a los dueños del can, identificados como Eduardo D. G. y Valeria S., quienes se encontraban en el domicilio y salieron a ver qué pasada.

“El perro le arrancó la mejilla, literalmente. Los médicos me dijeron que gracias a Dios no le agarró ningún nervio, sino hubiera sufrido una parálisis facial. Le podría haber sacado una oreja, y no quiero ni pensar si lo agarraba del cuello”, señaló Oliveira.

En primera instancia el menor fue trasladado al Hospital Samic, aunque por la gravedad del cuadro fue derivada al Hospital Pediátrico de Posadas.

“El mismo sábado a la noche lo operaron y le reconstituyeron la zona. Le hicieron 25 puntos. Él todavía está shockeado y tiene episodios de llanto. Se encierra en su pieza y no quiera salir. Tampoco va a terminar el año escolar con sus compañeros”, lamentó la mamá.

Mencionó que vecinos del lugar le manifestaron que los perros que atacaron a su hijo son temidos en el barrio.

Al respecto, opinó que “los dueños de estos perros tienen que tomar conciencia del riesgo que implican y deben tomar muchas precauciones porque pueden seguir lastimado gente. Mi hijo se pudo haber muerto y tendrá secuelas de por vida”.

El Territorio.