San Antonio despidió a madre e hija asesinada a tiros por un comerciante

Más de 200 personas acompañaron durante gran parte de la tarde de ayer la sentida y dolorosa despedida de los restos de la docente Gabriela Agüero (39) y su hija Débora Elizalde (23), vecinas de la localidad de San Antonio que el lunes por la madrugada fueron asesinadas a balazos delante de su propia vivienda por Sergio Kozak (33), pareja de la joven, quien desde ese momento está prófugo de la Justicia y con una orden de captura internacional emitida por Interpol. 

Minutos después de las 16.30 de ayer, luego del traslado de los ataúdes desde el salón parroquial de la localidad donde se realizó la ceremonia velatoria, los restos de madre e hija fueron depositados en el cementerio local. Allí se vivieron escenas de mucha consternación y llanto. 

Del cortejo fúnebre y posterior sepultura participaron los hermanos de Gabriela, sus padres y una gran cantidad de primos, quienes se sumaron a los amigos, colegas y allegados de las dos víctimas.

Todos unidos bajo el pedido de pronta ubicación del responsable. 

“Perdimos a dos pilares fundamentales de la familia. Mi mamá siempre estuvo pendiente de sus hijos, trabajaba desde hace muy poco tiempo como docente, pero desde siempre se rebuscó para dar todo por su familia. Siempre fue una defensora de la familia”, recordó casi al borde de las lágrimas Rafael Elizalde, hijo y hermano de Gabriela y Débora, respectivamente.

El día del doble femicidio, el joven fue quien logró quitar el arma de fuego a Kosak luego de los disparos. 

La frase fue lo único que expresó a este matutino el muchacho, quien en concordancia con muchos de sus familiares, ayer optó por no dar declaraciones sobre el terrible suceso.

Quien sí pronunció unas palabras fue Fabio Agüero, hermano y tío de las víctimas, quien en relación a la situación del femicida sostuvo que “hasta las manos está. Va a tardar quizá algunos días, o meses, o años, pero va a caer y desde ahora pedimos perpetua para el infeliz ese”. 

Además, sobre el hombre que tenía vigente una prohibición de acercamiento en razón de una denuncia por violencia de género que había radicado la joven en diciembre, agregó: “No le importó nada, premeditó todo y después las mató”. 

Por otro lado, según pudo saber este matutino, durante la mañana de ayer se generó un pequeño entredicho entre familiares de las víctimas y allegados al comerciante prófugo debido a que estos últimos abrieron el telecentro que tiene Kozak en la zona céntrica de San Antonio, en donde -entre otras cosas-  se realiza el cobro de servicios virtuales.

Esto obviamente generó el malestar de quienes despedían los restos de madre e hija ya que el citado comercio está ubicado a tan solo media cuadra del salón donde se realizaba el velatorio. 

Cabe mencionar que los cuerpos fueron liberados el martes por la noche por los médicos forenses del Poder Judicial, encargados de realizar la autopsia para determinar con rigor científico las lesiones que produjeron los tres balazos a corta distancia y la posterior causa de muerte, elementos clave en la imputación futura que le cabría al sindicado femicida. 

Luego fueron trasladados a San Antonio donde arribaron cerca de las 5 de ayer. 

En relación al paradero de Kozak, una de las principales hipótesis que manejan los investigadores indica que el comerciante se fugó hacía Brasil.

Uno de los elementos que afianza esta teoría es el hallazgo de la camioneta Fiat Toro en la que se movilizaba el agresor al momento del hecho en una chacra ubicada a unos 500 metros de la frontera seca con el vecino país. Dicha propiedad se emplaza cruzando la ruta nacional 101, a 10 kilómetros del barrio Nueva Esperanza, donde se produjo el ataque. 

A raíz de ello, medio centenar de efectivos de distintas Unidades Regionales de la Policía de Misiones continuaban ayer con los rastrillajes por distintas zonas de la localidad en donde el prófugo podría haber buscado refugio. 

El Territorio.