Sin pistas de Darío Rodríguez a dos meses de su segunda fuga

El pasado 25 de mayo, Darío Iván Rodríguez (19) se fugó de la Seccional Quinta de Oberá y hasta ahora no fue recapturado, al tiempo que fuentes de la investigación no descartaron que el joven haya logrado cruzar al Brasil, habida cuenta de su conocimiento de la zona.

Rodríguez es oriundo de Villa Bonita, Campo Ramón, municipio lindero al río Uruguay.

Precisamente, ya en enero el mismo muchacho había logrado evadirse de la Comisaría de Villa Bonita, donde estaba detenido en averiguación de un hecho contra la propiedad. Una semana más tarde fue recapturado cerca del costa del río, detalle que no pasó desapercibido para los pesquisas que siguen sus pasos desde la fuga de mayo.

Así, en apenas cuatro meses Rodríguez logró burlar la seguridad de dos dependencias de la Unidad Regional II de Policía.

Incluso, lo habían alojado en la Seccional Quinta porque en teoría estaría mejor custodiado que en Villa Bonita, aunque también consiguió huir de la dependencia obereña.

Vale mencionar que en principio fueron dos los evadidos, pero sólo Rodríguez logró ganar la calle, ya que el segundo reo fue detenido cuando intentaba saltar el muro.

Ambos presos se hallaban solos en la misma celda, circunstancia en la que limaron dos barrotes y accedieron al patio interno de la dependencia.

Rodríguez alcanzó a trepar el muro y escapó, pero su cómplice fue visto por el sistema de seguridad por cámaras. En consecuencia, un efectivo de guardia reaccionó a tiempo y pudo evitar la evasión.

En paralelo, la jefatura de la UR II ordenó la instrucción de un sumario administrativo interno para deslindar las responsabilidades del caso. De las primeras averiguaciones surgió que al momento del hecho había sólo dos policías de guardia.

La primera fuga
En la madrugada del 19 de enero pasado, Rodríguez y otro joven lograron evadirse de la comisaría de Villa Bonita. Los reos utilizaron una barra de hierro que extrajeron de una cama de la celda para hacer el boquete y la guardia no escuchó ruidos.

Para colmo, la evasión se confirmó recién al amanecer, cuando otro preso dio aviso a los policías. Así constataron que en el baño del calabozo había un boquete que daba al patio de la dependencia.

Desde la UR II confirmaron que los evadidos utilizaron un “pedazo de hierro de una de las camas de la celda” para hacer el boquete por donde escaparon, al tiempo que reconocieron que no es habitual ni recomendable que haya ese tipo de estructuras en las dependencias actuales.

El hecho derivó en el relevo del jefe de la dependencia y el pase a disponibilidad de los efectivos que se hallaban de guardia.

Rodríguez permaneció prófugo durante una semana, mientras que su cómplice fue detenido a las pocas horas de la evasión.

En tanto, si bien desde un primer momento las autoridades policiales relacionaron la fuga con la desaparición de una motocicleta marca Honda New Titán, dominio A067OYQ, que se hallaba secuestrada en el patio de la comisaría por una contravención, investigaciones posteriores determinaron que el rodado habría desaparecido antes, lo que es motivo de otra investigación interna. Hasta el momento las pesquisas no lograron dar con la moto.

El Territorio.