Testigo dijo que fueron por lo menos dos los agresores de Dos Santos

Mientras los vecinos del barrio San Miguel de Oberá continúan conmocionados por el homicidio de Diego Javier Dos Santos (25), quien se desangró en plena calle tras ser apuñalado en el cuello, los investigadores de la Policía siguen la pista brindada por un testigo que aseguró que la víctima fue agredida por más de una persona.

Por el momento, el único implicado es un menor de 16 años identificado como David Isaac D. S., quien permanece alojado en la Seccional Segunda acusado de homicidio.

El hecho se registró en los primeros minutos de la madrugada del domingo sobre calle Caroba casi intersección con calle 10 del barrio San Miguel.

Posteriormente, por orden judicial el cadáver fue remitido a la Morgue Judicial de Posadas para la realización de la autopsia de rigor.

El informe forense confirmó que el deceso se produjo por una herida cortante en región lateral izquierda del cuello de cuatro centímetros.

La lesión afectó el sistema venoso y en pocos minutos la víctima se desangró. Incluso, de haber contado con asistencia inmediata tampoco hubiera tenido demasiadas chances de sobrevida, precisó una fuente del caso.

Los restos de Dos Santos fueron inhumados ayer por la tarde en el Cementerio la Piedad de Oberá.

Con relación a la investigación del caso, los pesquisas continúan tomando declaración testimonial a los vecinos. En tal sentido, trascendió que un testigo aseguró que habrían sido por lo menos dos los agresores de Dos Santos, aunque al cierre de esta edición la Policía no había logrado ubicar al o a los presuntos cómplices.

“El homicidio ocurrió a media noche, hubo corridas y gritos, por lo que varios vecinos vieron y escucharon cosas, pero la mayoría está con temor de contar lo que sabe”, reconoció una fuente de la pesquisa.

Versiones e hipótesis

Para los investigadores será clave el testimonio de los amigos de Dos Santos que habrían presenciado el hecho, aunque para ello -si no se presentan espontáneamente- deberán ser individualizados y citados a declaración testimonial.

Según versiones, un familiar del menor demorado habría participado el crimen impidiendo que los amigos de la víctima lo ayuden, ya que los habría amenazado con un arma de fuego para evitar que intercedan para defenderlo.

Si bien por el momento no se determinó el móvil del sangriento hecho, todos los involucrados habrían estado bajo los efectos de alcohol y drogas.

Lo cierto es que Dos Santos y el adolescente demorado eran vecinos en calle 8 de San Miguel y se los solía ver juntos.

Pero algo ocurrió en los últimos minutos del sábado y los primeros del domingo que desató la tragedia.

Tal como publicó El Territorio en su edición de la víspera, desde un primer momento familiares y vecinos de la víctima aseguraron que los agresores fueron varios y reclamaron que se investigue a los presuntos cómplices.

También relacionaron el asesinato con el consumo de drogas, flagelo que hace estragos y requiere extremar las medidas de prevención.

“Estábamos mirando una película y escuchamos unos gritos, pero primero no dimos bolilla porque todos los días es así. Acá la calle es muy oscura y aprovechan para tomar y drogarse. Pero en un momento los gritos eran desesperantes, salimos a ver y nos encontramos con el muchacho herido. Alumbramos con los celulares y vimos que tenía un tajo grande en el cuello y se estaba desangrando. Fue desesperante. Una imagen terrible”, comentó Fabiana Correa, vecina de calle 10.

El caso

Según informaron desde la Unidad Regional II, alrededor de las 0.25 del domingo un llamado anónimo alertó al 101 que en calle Caroba casi 10 de San Miguel se hallaba una persona sin vida a consecuencia de una riña, solicitando presencia policial.

En consecuencia, una patrulla se trasladó al lugar y constató la presencia de un hombre joven sin signos vitales tendido en la vía pública, quien a simple vista presentaba una herida cortante a la altura del cuello con gran pérdida de sangre.

Como primera medida preservaron la escena y requirieron la presencia de personal de la División Criminalística para los trabajos de rigor en el lugar.

Fue sencillo identificar a la víctima ya que portaba su DNI. Dos Santos residía con su concubina y dos hijos en una humilde vivienda situada sobre calle 8.

En paralelo, personal de la Seccional Quinta -con jurisdicción en la zona- tendió un operativo con apoyo de diversas dependencias con el objetivo de dar con el o los autores del hecho.

Las primeras pesquisas apuntaron las sospechas hacia David Isaac D. S., de tan solo 16 años, quien en horas de la madrugada fue hallado en la casa de su hermana, Viviana M. (37), en calle 6 del barrio San José.

En diálogo con los uniformados, la mujer reconoció que su hermano se hallaba en el interior de la vivienda, al tiempo que lo instó a entregarse, tal como hizo sin ofrecer resistencia. Luego se estableció que el menor reside con su madre y era vecino del fallecido.

Un dato no menor indica que hasta el momento no se halló el cuchillo utilizado en el hecho. Se presume que el mismo fue arrojado por el acusado en un sector de malezas donde se registró el crimen.

El Territorio.